La construcción del comunicado contra el juez Guillermo Atencio despertó todas las alarmas en un fin de semana frenético en la Legislatura bonaerense.
La conducción y las principales bancadas de la Cámara de Diputados de la Provincia de Buenos Aires protagonizaron una muestra de abroquelamiento político para responder formalmente a la embestida del juez de Garantías de La Plata por presunto encubrimiento.
La acusación del magistrado apunta contra las autoridades del cuerpo legislativo por mandar al archivo documentación administrativa y requerimientos sobre la red de contratos y tarjetas de débito operada por el puntero Julio "Chocolate" Rigau.

Sin embargo, la pertenencia en el momento que estalló la causa de las tarjetas y que muchos de los legisladores en funciones no pertenecían a la Cámara dejó entrever las diferencias de “compromiso” sobre el caso.
En el despacho del jefe de bancada de Fuerza Patria, Facundo Tignanelli, quedaron tecleando por la falta de la firma del bloque que comanda Manuel Passaglia, Hechos.

El encargado de conseguir la firma era el hombre fuerte de La Costa, Juan Pablo De Jesús. El exalcalde del partido de La Costa no logró contactar al nicoleño ni su par de bloque, Fernando Mateucci, que pegaron el faltazo a la sesión.

“No atendió y no da señales”, dijo De Jesús, que argumenta la falta de compromiso con la actividad legislativa de Passaglia con los antecedentes del nicoleño y marca puertas adentro: “Es el único que no quiso sacarse la foto para que se muestre en la web de la Cámara”.

Frente a la acción judicial, la respuesta institucional unificó a bancadas de diverso signo ideológico, incluyendo al peronismo, La Libertad Avanza, el PRO, la UCR, la Coalición Cívica, libertarios "blue" y referentes del espacio de Joaquín de la Torre.
El comunicado oficial, encabezado por el presidente de la Cámara baja, Alejandro Dichiara, sostiene que la actuación de la autoridad del cuerpo estuvo “estrictamente ajustada a derecho”.