El municipio bonaerense de Morón, gobernado por el polémico intendente Lucas Ghi, se ubicó en la cima del ranking de distritos con mayor tasa de hurtos y robos de la zona oeste del Conurbano de la provincia de Buenos Aires, de acuerdo con un estudio elaborado por la Dirección Nacional de Estadística Criminal del Ministerio de Seguridad Nacional
El informe reúne los hechos delictivos registrados por las fuerzas de seguridad y otros organismos oficiales de recepción de denuncias. El organismo publicó las estadísticas de 2025 y sus bases de datos durante 2026.
En el caso de los robos, Morón alcanzó una tasa de 1.046,5 hechos cada 100.000 habitantes. Le siguieron La Matanza (864,8), Tres de Febrero (808), Ituzaingó (742,7) y General Rodríguez (705,9).
Por debajo quedaron Merlo (586,1), Moreno (564,1) y Hurlingham (465,9). La tasa provincial fue de 592,9 robos cada 100.000 habitantes, por lo que Morón se ubicó aproximadamente un 76% por encima de ese promedio.
La diferencia se repite al observar los hurtos, es decir, las sustracciones que no involucran violencia o intimidación sobre las personas. Morón registró 736,7 hurtos cada 100.000 habitantes, seguido por Ituzaingó (582,8). La tasa provincial fue de 432,4.
En el extremo inferior del relevamiento aparecen Hurlingham (266), Merlo (273,6) y Moreno (277,5). Sin embargo, Morón presenta al mismo tiempo una reducción significativa en la cantidad absoluta de robos registrados. Según los datos analizados, pasó de 5.209 casos en 2024 a 3.449 en 2025, una disminución del 33,8%, superior a la baja provincial del 17%.
El dato permite establecer una diferencia importante: Morón redujo sus robos, pero partía de un nivel elevado y continuó registrando la tasa más alta de la región en 2025.

El panorama cambia cuando se observan los robos agravados por lesiones o muerte. En la provincia de Buenos Aires estos hechos pasaron de 4.131 en 2024 a 6.439 en 2025, aunque el propio SNIC advierte sobre las dificultades para comparar determinadas categorías entre ambos años debido a cambios en los sistemas de registración.

Dentro del Oeste, las tasas más elevadas correspondieron a Merlo (56 cada 100.000 habitantes), General Rodríguez (50,1), Ituzaingó (46,7) y La Matanza (38,9). Morón registró una tasa de 26,4, por debajo del promedio provincial de 36,9.
Uno de los puntos centrales para interpretar estos datos está en la propia advertencia metodológica del SNIC. El organismo señaló que los cambios implementados en los sistemas de carga y los mecanismos de intercambio de información permitieron mejorar la cobertura, completitud y calidad de los registros, pero también generaron una “ruptura de la serie estadística” en determinadas categorías.
Por ese motivo, el organismo recomienda cautela al comparar los resultados de distintos años en delitos contra las personas, la integridad sexual, la libertad y la propiedad. En cambio, la comparación entre municipios dentro del mismo año resulta más directa, porque utiliza la misma metodología de registro para el período analizado.

En síntesis, la gestión de Ghi vuelve a quedar expuesta en torno a la ausencia de políticas de inseguridad, tan solo días después de que se concretó una nueva interpelación en el Concejo de Morón, con la ola delictiva en el centro del debate.