En el marco de su gira por Estados Unidos, el gobernador bonaerense Axel Kicillof se reunió hoy con el presidente de España, Pedro Sánchez y alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani. Durante la oportunidad, el mandatario renovó criticas al presidente Javier Milei y sus medidas.
“Quiero aprovechar esta reunión para referirme a la propaganda que ha intentado instalar en el mundo sobre que hay un ‘milagro económico’ en la Argentina. No solo no hay un milagro, sino que estamos sufriendo una verdadera catástrofe”, sostuvo Kicillof en Gracie Mansion, la residencia oficial de la autoridad de la ciudad estadounidense.
En ese sentido, el mandatario hizo referencia a la situación que atraviesa el país y dijo que en el último tiempo “se han perdido miles de empleos, cierran empresas todos los días, caen los salarios y empeora día a día la calidad de vida de nuestro pueblo”.

Del desayuno, que comenzó a las 8:30 hora de Manhattan (9:30 hora argentina) participaron también otros representantes de distintas delegaciones que asisten hoy a la Asamblea General de las Naciones Unidas (ONU). Entre ellos, Antonio Costa, presidente del Consejo Europeo, y Mia Amor Barbados Mottley, de Barbados.
“Estamos atestiguando un cambio en el orden mundial y una profunda revolución tecnológica. Con todas sus capacidades científicas e industriales, la Argentina tiene muchas oportunidades en este nuevo contexto, pero (Javier) Milei las está desperdiciando por llevar adelante un plan de subordinación a las grandes potencias”, agregó Kicillof.

Además del encuentro con los mandatarios, el gobernador disertará en la Universidad de Columbia sobre las transformaciones económicas y políticas que están moldeando a la Argentina y a la región en medio de un orden global cambiante.
“El nuevo orden mundial no está escrito. Esta reunión tiene ese objetivo: pensar desde nuestros pueblos, en conjunto, un orden mundial que reconozca la justicia social, la soberanía de los países y una mayor igualdad”, cerró el mandatario quien aprovechó este viaje para reunirse con bonistas e inversores.

Más allá de las cuestiones institucionales, esta cumbre resultó clave para Kicillof, tanto para conseguir la preciada foto con dos lideres del progresismo internacional como también para consolidar su perfil internacional, en el marco de la construcción de su candidatura para 2027.