La tenencia ilegal de armas es un grave problema de toda Argentina y en particular del Conurbano Bonaerense. Personas que no están en condiciones sicológicas de portar una de juguete, tienen acceso a pistolas, revólveres y municiones con una alarmante facilidad y el Estado está muy lejos de dar las respuestas que exige la sociedad para frenar la violencia y la inseguridad.
En la madrugada del domingo, en la puerta de un kiosco abierto las 24 horas en Berazategui, un sujeto que se llamaría José provocó a los clientes, golpeó a un joven y amenazó a otros con un arma de fuego. Además realizó un disparo cuando lo enfrentaron.
Miedo en #Berazategui: un sujeto que estaba acompañado por dos hombres y dos mujeres, golpeó al cliente de un kiosco y amedrentó a otros con un arma de fuego con la que hizo un disparo@MuniBerazategui @BAProvincia @JaviAlonsook @MinSeguridad_Ar @justiciayddhhBA #CronosNoticias pic.twitter.com/RqeydKpQ2I
— Cronos Noticias (@Cronos_Noticias) September 21, 2026

Todo ocurrió cerca de las 5:30 cuando tres hombres y dos mujeres que se movilizaban en un viejo Fiat Duna color gris, se acercaron al comercio ubicado sobre la Av. Fangio.
En el lugar encontraron a otros jóvenes y entre ellos un motociclista al que José no conocería y hostigó sin motivo.
"Es un cobarde, estuvo preso y lo largaron hace poco tiempo. A una ex pareja la acosa y la amenaza. Lo tienen que detener y guardarlo por largo tiempo antes de que mate a alguien", le comentó Ezequiel a CRONOS.

En las imágenes que acompañan esta nota se observa que el violento y sus compañeros se iban a retirar pero regresó cuando el motociclista lo miró. Esta situación fue suficiente para que regrese, lo golpee y luego amenace a otros jóvenes con un arma de fuego. En ese momento uno de los testigos lo enfrentó y el disparó al suelo para obligarlos a retroceder.

La encargada del kiosco y una de las acompañantes que permaneció en el Duna le gritaron para que se detenga y que regrese al automóvil.
"Dale, si no hizo nada, subí al auto boludo", le grito a José la amiga. "Llevame a casa, nunca más", le dijo la mujer al conductor.
En ese momento la encargada del kiosco abrió la reja del local y les permitió a dos muchachos que se refugien en el interior.
El violento pendenciero se retiró del lugar y por estas horas sería buscado por la policía de la zona.