Gabriel Katopodis, ministro de Infraestructura y Servicios Públicos bonaerense, encabezó en Bolívar una reunión del Comité de Cuenca Hídrica del Río Salado, donde se acordó avanzar con un estudio integral de la subregión B3 para prevenir y mitigar los efectos de los excedentes hídricos sobre el territorio y la producción.
Durante la jornada, Katopodis, el intendente de Bolívar, Bali Bucca, y representantes del Consejo Federal de Inversiones (CFI) firmaron una carta de intención para desarrollar el estudio y proyectar obras de mejora en la zona que comprende al Río Salado y los arroyos Vallimanca, Saladillo y Las Flores.
La iniciativa alcanzará unas 4,3 millones de hectáreas y contempla la elaboración de distintas alternativas hidráulicas para reducir los efectos adversos provocados por el exceso de agua. El CFI será el encargado de financiar y contratar el estudio, que servirá como base para definir futuras intervenciones.


Katopodis destacó que las obras complementarias al Río Salado permitirán ampliar las fronteras productivas de la provincia y remarcó que se trata de una inversión estatal destinada al desarrollo regional. En ese sentido, sostuvo que la Provincia continuará trabajando para anticiparse al cambio climático y a fenómenos como El Niño.
Del encuentro participaron autoridades provinciales, municipales y representantes de organismos y entidades vinculadas al sector productivo, entre ellas la Autoridad del Agua, INTA, AAPRESID, Federación Agraria, sociedades rurales, cooperativas y bomberos voluntarios. También estuvieron funcionarios de los municipios que integran la cuenca.
La reunión se enmarcó en el Plan de Gestión del Riesgo frente al Cambio Climático, que impulsa la Provincia con una inversión prevista de $2,1 billones. El programa contempla monitoreo hidrometeorológico, tareas de prevención y respuesta, mantenimiento de arroyos y vías de acceso, además de obras estructurales para reducir el impacto de eventos climáticos extremos.