La Justicia bonaerense suspendió por 60 días la aplicación del nuevo Régimen Penal Juvenil en toda la provincia de Buenos Aires, luego de un habeas corpus preventivo presentado por la Federación Familia Grande Hogar de Cristo. La medida fue dispuesta por la jueza Marta Elba Pascual ante la falta de condiciones para alojar a más adolescentes.
El fallo volvió a encender la interna entre la administración de Axel Kicillof y el Gobierno nacional. Tras conocerse la resolución, el jefe de Gabinete, Diego Santilli, cuestionó al gobernador por su supuesto silencio y afirmó que nuevamente se ubicaba “del lado del delincuente”. Desde Provincia salieron rápidamente a responderle.
Javier Alonso, ministro de Seguridad bonaerense, defendió la resolución judicial y apuntó contra Santilli por responsabilizar al Ejecutivo provincial. “¿Por qué le reclama al Ejecutivo una decisión que corresponde al Poder Judicial?”, planteó el funcionario, quien también cuestionó que el Gobierno nacional centre sus reclamos en publicaciones en redes sociales.
En esa línea, Alonso sostuvo que reducir la edad de imputabilidad no es suficiente para modificar el sistema penal juvenil. Según explicó, una reforma de esta magnitud necesita infraestructura, recursos, personal especializado, nuevos juzgados y fiscalías. Por eso, reclamó que Nación transfiera a la Provincia los fondos que, según el gobierno bonaerense, todavía adeuda.
La jueza Pascual fundamentó la suspensión en el posible aumento de adolescentes alcanzados por el sistema penal y en una eventual mayor permanencia en lugares de alojamiento. La reforma incorpora a jóvenes de 14 y 15 años y amplía los delitos contemplados. Para la magistrada, el Estado debe garantizar primero las condiciones materiales e institucionales necesarias.
Durante los próximos 60 días, la Provincia deberá informar qué medidas tomó, cuáles prevé implementar y en qué plazos. Además, la Justicia convocó a una audiencia multipropósito para discutir la aplicación de la reforma. El fallo dejó así planteado el principal interrogante: cómo ampliar el sistema penal juvenil sin profundizar la falta de infraestructura y recursos.
En ese ida y vuelta, Santilli no dejó pasar el comentario de Alonso y respondió: “Señor Ministro de Inseguridad de la Provincia de Buenos Aires, ¿por qué no se sienta con el Gobernador y le pide que deje de comprar penes de madera? Mejor que invierta más en seguridad que el conurbano es tierra de nadie”.