Una iniciativa presentada por la diputada bonaerense Viviana Romano, de Nuevos Aires, busca incorporar como infracción de tránsito la acción de fumar o vapear mientras se conduce en la provincia de Buenos Aires. El proyecto alcanza a autos, motos y vehículos de transporte y contempla multas de hasta $227.100, según el valor vigente de la Unidad Fija.
La propuesta apunta a modificar el régimen de infracciones para sancionar una conducta que, según los fundamentos de la legisladora, puede afectar la atención necesaria para manejar. Encender un cigarrillo, buscar el paquete, sostenerlo o manipular un vapeador son acciones que pueden obligar al conductor a quitar una mano del volante o desviar la mirada de la calle.
El proyecto también contempla cigarros, pipas, vapeadores, dispositivos electrónicos de liberación de nicotina y otros productos similares. La eventual prohibición regiría mientras el vehículo o la moto se encuentre en circulación por rutas, caminos, calles y avenidas bonaerenses.


Romano sostiene que el problema está vinculado con las denominadas distracciones al volante y cita, en los fundamentos de la iniciativa, datos atribuidos al Centro de Experimentación y Seguridad Vial (CESVI). Según esa referencia, el 63% de los siniestros viales graves estaría relacionado con distracciones, argumento utilizado para incluir al cigarrillo entre las conductas que pueden elevar el riesgo durante la conducción.

Otro aspecto señalado por la diputada es el riesgo que representan las cenizas y las brasas encendidas dentro del habitáculo. La caída de una brasa sobre la ropa o alguna parte del vehículo podría provocar una reacción repentina del conductor y generar una situación peligrosa, además de la posibilidad de incendios accidentales.
En cuanto al bolsillo, la iniciativa establece multas de entre 20 y 100 Unidades Fijas. Con la UF tomada como referencia en $2.271, la sanción partiría de $45.420 y podría alcanzar los $227.100. En caso de reincidencia, el proyecto contempla un endurecimiento de las sanciones y, ante situaciones consideradas de riesgo para la seguridad pública, una posible inhabilitación para conducir de hasta 30 días.
