El Senado bonaerense destinó $150 millones para reforzar la asistencia a los comercios de Bahía Blanca afectados por los temporales y la caída del consumo, en una medida anunciada el lunes por el intendente Federico Susbielles junto al senador Marcelo Feliú. El aporte se sumará a otros $300 millones de Diputados y permitirá ampliar la ayuda al sector comercial local.
Con este nuevo desembolso, el fondo de asistencia alcanzará los $450 millones y será complementado con recursos municipales para garantizar que todos los comercios que se inscribieron puedan acceder al beneficio. La ayuda será de $1 millón por establecimiento y tendrá carácter no reintegrable, según precisaron desde el municipio bahiense.
La convocatoria cerró con 668 comercios anotados, de los cuales 460 presentaron la documentación necesaria para avanzar con el trámite, mientras que otros 208 establecimientos todavía deben completar ese proceso. La distribución de los recursos se realizará tomando como referencia un índice de vulnerabilidad fiscal elaborado junto a entidades representativas del comercio bahiense.
“Todos los comerciantes necesitan la plata para afrontar gastos corrientes y deudas con ARCA”, sostuvo Facundo Borri, titular de la Cámara de Comercio de Bahía Blanca. El dirigente explicó que se realizó una revisión de las solicitudes para verificar que quienes cumplen con los requisitos puedan recibir el beneficio.
Desde el Senado, Feliú defendió el aporte y vinculó la necesidad de asistencia con el escenario económico que atraviesa la ciudad. “Si no hay una debida toma de conciencia de quienes manejan los hilos de la política económica, la situación por la retracción de la demanda va a tender a agravarse”, advirtió el legislador de Fuerza Patria por la Sexta Sección.

La asistencia provincial llega después de un nuevo reclamo del sector comercial por la pérdida de actividad y se suma a otras medidas impulsadas desde Bahía Blanca. El propio municipio creó en julio el Fondo de Asistencia a Comercios para acompañar a establecimientos y pymes que todavía sufren las consecuencias de los desastres climáticos y de una fuerte caída del consumo.
El trasfondo de la ayuda también está marcado por la sucesión de fenómenos climáticos extremos que golpearon a Bahía Blanca. La ciudad sufrió un devastador temporal en diciembre de 2023 y, poco más de un año después, una inundación histórica en marzo de 2025 que dejó numerosas víctimas, evacuados y graves daños materiales, además de afectar la actividad económica de la región.

Con el aporte del Senado, el fondo provincial alcanza una cifra que permitirá cubrir una parte de las necesidades inmediatas del comercio bahiense, mientras el municipio se comprometió a aportar los recursos que sean necesarios para completar la asistencia. El desafío, más allá del subsidio, será sostener la recuperación de una actividad que continúa atravesada por los efectos de los temporales y por la retracción del consumo.