La senadora bonaerense Malena Galmarini presentó en el Senado de la provincia de Buenos Aires un proyecto de ley para crear un Plan Provincial de Arbolado, Forestación y Reforestación que busca expandir la cobertura arbórea, priorizar especies nativas y establecer nuevas obligaciones para los municipios como parte de una estrategia para enfrentar el cambio climático. La iniciativa ingresó en los últimos días y propone una política ambiental de alcance provincial.
Al respecto, la propuesta parte de un diagnóstico respaldado por organismos internacionales. Alaumento de las emisiones de gases de efecto invernadero exige medidas concretas para fortalecer la adaptación y la mitigación del calentamiento global, y cita advertencias de la Organización Meteorológica Mundial, la ONU y el IPCC sobre la aceleración de fenómenos extremos, sequías y pérdida de biodiversidad.
Uno de los ejes centrales es la creación de un sistema integral de forestación que incremente progresivamente la masa arbórea en todo el territorio bonaerense. El texto establece que las especies autóctonas de cada ecorregión tendrán prioridad en las nuevas plantaciones, en la reposición de ejemplares y en la conformación de corredores biológicos, además de habilitar la incorporación de árboles frutales cuando resulte ambiental y técnicamente viable.

En este sentido, si la ley avanza, los 135 municipios deberán elaborar planes anuales de forestación y reforestación, incorporar partidas específicas en sus presupuestos para esas tareas y garantizar el mantenimiento del arbolado en espacios públicos. A la vez, se impulsa la creación de una Red Provincial de Viveros Forestales para asegurar la provisión de ejemplares certificados y brindar asistencia técnica.
Esta iniciativa prohíbe la extracción, la tala y las podas indebidas, además de considerar como daños prácticas como afectar las raíces, aplicar sustancias tóxicas, provocar quemaduras o colocar elementos que comprometan el desarrollo normal de los árboles, con el objetivo de preservar la biodiversidad urbana y rural.
La propuesta incorpora además un fuerte componente educativo y comunitario. Entre las medidas figuran los programas “Un egresado, un árbol” y “Un nacimiento, un árbol”, que prevén plantar un ejemplar por cada estudiante que finalice un nivel educativo y por cada niño o niña nacido en territorio bonaerense, junto con la creación de viveros escolares para promover el aprendizaje sobre forestación desde edades tempranas.

El proyecto se presenta en un contexto en el que la Provincia viene profundizando su agenda climática. Días atrás, el gobernador Axel Kicillof lanzó un plan de prevención y mitigación frente al fenómeno del Súper Niño con una inversión superior a los $2,3 billones, mientras el Ministerio de Ambiente continúa desarrollando programas para recuperar plantas nativas y fortalecer las estrategias de adaptación al cambio climático en los municipios.

En ese marco, la iniciativa de Galmarini busca complementar las políticas ambientales ya existentes con una herramienta legislativa permanente que institucionalice la forestación como política pública. El objetivo es que el aumento del arbolado contribuya a reducir las islas de calor en las ciudades, mejorar la calidad del aire, favorecer la biodiversidad y fortalecer la resiliencia de la Provincia frente a eventos climáticos cada vez más frecuentes.