El bloque de La Libertad Avanza en la Legislatura bonaerense cambió de conductor este viernes, cuando Juan Esteban Osaba asumió la jefatura de la bancada y Agustín Romo pasó a ocupar la vicepresidencia de la Cámara. El recambio, acordado meses atrás por el desgaste de la conducción de Romo, se cerró tras negociaciones entre los distintos espacios políticos.
La salida de Romo no fue producto de una decisión repentina. Dentro del bloque cuestionaban desde hacía tiempo su desempeño y su escasa presencia en La Plata. También señalaban sus ausencias en reuniones y actividades legislativas, además de una conducción ejercida en buena medida desde la Ciudad de Buenos Aires, algo que generaba malestar entre sus propios compañeros.
Uno de los episodios que profundizó esas diferencias fue el proyecto de Héctor Gay para eliminar el Senado bonaerense, presentado en abril con una sola firma libertaria. La iniciativa era considerada clave dentro de la agenda del espacio, por lo que varios legisladores interpretaron que la falta de respaldo colectivo evidenciaba la ausencia de una estrategia común y terminó acelerando el recambio.
Las críticas también aparecieron por la falta de participación de Romo en actividades vinculadas con la agenda parlamentaria, entre ellas una capacitación sobre la Boleta Única en Papel. Para varios integrantes de la bancada, resultaba difícil sostener una estrategia provincial con una conducción que tenía poca presencia territorial. En ese escenario, Osaba comenzó a consolidarse como el reemplazante natural.
La disputa entre el sector de Sebastián Pareja y Las Fuerzas del Cielo, vinculado a Santiago Caputo, terminó de darle forma al nuevo escenario. Con Osaba al frente, el parejismo pasó a controlar una bancada de 20 diputados, mientras el espacio de Caputo quedó representado en Diputados principalmente por Romo y Nahuel Sotelo, con menor margen de influencia.
El último obstáculo fue reunir los votos necesarios para formalizar el cambio. Durante la mañana hubo conversaciones entre los bloques y, según el oficialismo, el peronismo buscó condicionar su respaldo con pedidos propios. Finalmente, el acuerdo se destrabó: Osaba dejó la vicepresidencia para asumir el bloque y Romo tomó ese lugar. Así, una interna cocinada durante meses terminó con un nuevo reparto del poder libertario.