La Libertad Avanza (LLA) y el PRO volvieron a reunirse este jueves en la Casa Rosada para avanzar en un frente electoral de cara a 2027, con el diputado nacional por la Provincia, Cristian Ritondo y su par de CABA, Fernando De Andreis por el macrismo y el jefe de Gabinete Diego Santilli, el presidente de la Cámara Baja nacional Martín Menem y el karinista Eduardo “Lule” Menem por el oficialismo de Javier Milei. El encuentro dejó avances en la coordinación política, aunque persistieron diferencias sobre el futuro de las PASO.
La cumbre se inscribe en una mesa de trabajo que ambos espacios comenzaron a consolidar semanas atrás y que tiene como objetivo repetir, aunque con una estructura diferente, la cooperación electoral que les permitió competir juntos en 2025. Según trascendió, los dirigentes también comenzaron a revisar el escenario provincia por provincia para detectar lugares donde podrían confluir en una misma propuesta.
El principal punto de discusión continúa siendo el sistema de primarias. Mientras la Casa Rosada impulsa modificaciones al esquema electoral y busca evitar las PASO de 2027, dentro del PRO todavía no existe una definición cerrada. Ritondo planteó que las primarias “no tienen ni todo en contra ni todo a favor” y condicionó una postura definitiva a conocer cómo avanzará el proyecto que se debate en el Congreso.

La diferencia no es menor para el armado bonaerense. Una PASO podría funcionar como mecanismo para ordenar candidaturas y resolver disputas internas dentro de una eventual alianza, mientras que su eliminación obligaría a las fuerzas a acordar previamente los nombres y el reparto de lugares en las listas. En ese escenario, la negociación entre libertarios y macristas podría convertirse en una pieza central del tablero electoral provincial.
Del lado del PRO, Fernando De Andreis transmitió la posición de Mauricio Macri y planteó la necesidad de “blindar el cambio” para evitar un eventual regreso del kirchnerismo. La estrategia macrista apunta así a preservar el perfil propio del partido, pero al mismo tiempo evitar una fragmentación del espacio opositor al peronismo que pueda favorecer a sus adversarios en 2027.


En paralelo, el Gobierno libertario enfrenta dificultades para reunir los respaldos necesarios en el Senado para avanzar con su reforma electoral. El proyecto oficial contempla la eliminación de las PASO, además de cambios vinculados al financiamiento de los partidos y otros aspectos del sistema electoral, pero las negociaciones con gobernadores y bloques aliados todavía no permitieron cerrar los consensos necesarios.
Con este escenario, LLA y el PRO decidieron mantener abierta la mesa de negociación y profundizar el diálogo durante las próximas semanas. El desafío será transformar el acercamiento político en un acuerdo electoral concreto, definir el mecanismo para seleccionar candidatos y resolver qué ocurrirá con las PASO, una discusión que puede terminar condicionando la arquitectura de la alianza oficialista rumbo a las elecciones de 2027.