El gobernador bonaerense Axel Kicillof encabezó una conferencia e Gobernación, junto a ministros e intendentes para presentar las medidas que se llevaran adelante para paliar los efectos del “Super Niño”.
Acompañaron al gobernador el ministro de Gobierno, Carlos Bianco, y sus pares de Infraestructura, Gabriel Katopodis, de Seguridad, Javier Alonso, y de Ambiente, Daniela Vilar.
Kicillof anunció la creación de una mesa interministerial con vínculo directo con los intendentes para coordinar las acciones de prevención, planificación y respuesta frente al fenómeno climático. Además, detalló que la Provincia tiene invertidos durante su gestión unos $2,3 billones en total para afrontar sus posibles consecuencias.

Durante el anuncio, Bianco señaló que se trata de una situación que genera preocupación para todo este año y la primera mitad de 2027. Según explicó, los pronósticos meteorológicos anticipan la posibilidad de eventos climáticos adversos que obligarán a reforzar las tareas de prevención y respuesta.
El antecedente bonaerense es uno de los principales motivos de preocupación. Según detalló Vilar, los tres grandes eventos registrados en el Área Metropolitana de Buenos Aires durante los últimos 35 años ocurrieron en contextos de El Niño.
La situación puede agravarse cuando las lluvias se suceden en períodos cortos. La mayor frecuencia de las precipitaciones incrementa la humedad del suelo, reduce su capacidad de infiltración y puede provocar la saturación de los terrenos. A eso se suma la crecida de arroyos y lagunas, que puede favorecer la repetición de episodios de anegamiento.
El escenario también contempla un factor adicional: si los suelos ya se encuentran saturados por lluvias anteriores y los cursos de las distintas cuencas están elevados, nuevos eventos pueden generar impactos mayores. Para la Provincia, el cambio climático complejiza todavía más ese panorama.
El pronóstico presentado durante la jornada marca una alta probabilidad de lluvias superiores a las normales entre agosto y octubre en buena parte del territorio bonaerense. En el sudoeste provincial, en tanto, la probabilidad es considerada muy alta. La situación podría empeorar hacia el último trimestre del año, aunque todavía no están disponibles los datos trimestrales del Servicio Meteorológico Nacional que permitirán precisar ese escenario.
Frente a este panorama, Vilar presentó un esquema de prevención que contempla un diagnóstico territorial, un mapa municipal de riesgo y un inventario de las capacidades y el equipamiento disponible en cada distrito.
El plan también incluye el fortalecimiento de los sistemas de alerta temprana mediante nuevas estaciones meteorológicas, protocolos de vigilancia y herramientas de preparación comunitaria.
En concreto, la Provincia anunció la instalación de 24 nuevas estaciones meteorológicas, la entrega de kits de gestión de riesgos a municipios y la incorporación de pluviómetros comunitarios.
El ministro de Infraestructura detalló tres niveles de acción que lleva adelante la Provincia. El primero está vinculado al monitoreo y la información, con el objetivo de ampliar la red de estaciones meteorológicas y contar con mejores datos para planificar las obras.

En ese marco, anunció la construcción de un visor provincial único que reunirá en tiempo real la información de las estaciones disponibles. La herramienta incorporará las 42 estaciones del Ministerio, otras 208 que se encuentran licitadas o planificadas y las que se sumen mediante convenios de colaboración. El objetivo es que todos los intendentes puedan acceder al sistema y conocer el estado de las cuencas y las condiciones meteorológicas.
Katopodis también puso el foco en la situación actual de los suelos. Según un informe de la Autoridad del Agua (ADA), las zonas centro, este y noroeste de la Provincia presentan niveles de saturación considerados muy críticos. Siete municipios, además, ya superaron el 50% de la media anual de precipitaciones.
El ministro explicó que, si el fenómeno de "El Niño" se prolonga, el suelo podría recuperar progresivamente parte de su capacidad de absorción. Pero advirtió que la situación requiere medidas de prevención, especialmente en las cuencas vinculadas al Río de la Plata, el Paraná y el Río V, en el límite con La Pampa.

En ese sentido, anticipó que durante la reunión que Kicillof mantendrá con el gobernador de La Pampa, Sergio Ziliotto se trabajará sobre protocolos conjuntos para medir los caudales y establecer qué niveles permiten liberar agua sin trasladar el riesgo de inundaciones hacia la Provincia.
El segundo nivel de intervención contempla acciones concretas de prevención. Katopodis informó que ya fueron contratadas más de 33 mil horas de máquinas, con una inversión de $5.700 millones, para tareas vinculadas al mantenimiento y la respuesta ante posibles emergencias. También se prevé la limpieza de arroyos mediante cooperativas y el mantenimiento de la accesibilidad a través de Vialidad.
A eso se suma un plan de contingencia para garantizar la continuidad de los servicios públicos, con protocolos junto a cooperativas y la incorporación de sistemas móviles de almacenamiento de energía.
El tercer nivel corresponde a las obras estructurales, que según explicó Katopodis cuentan con un presupuesto plurianual de $2,1 billones. Actualmente hay 139 obras y proyectos hidráulicos en desarrollo, entre ellos intervenciones en Bahía Blanca, la obra del Canal Maldonado, el Plan del Río Salado y la presa de Pergamino, próxima a ser licitada.
En este punto, el ministro cuestionó el freno de obras nacionales y señaló que el Gobierno nacional no terminó el tramo IV del Plan del Río Salado. También criticó el desfinanciamiento de las políticas hídricas y la paralización de créditos, al advertir que existen recursos del impuesto a los combustibles destinados al Fondo Hídrico que, según indicó, no fueron utilizados.
El ministro de Seguridad sumó al plan cuatro ejes: alerta temprana, coordinación, fortalecimiento logístico y articulación con agencias y organizaciones de la sociedad civil.
El esquema contempla el acompañamiento a los municipios, monitoreo permanente y coordinación entre la Policía, equipos de rescate, Bomberos y Defensa Civil, que está organizada en 12 zonas. Además, la Provincia reforzó su logística con patrulleros, motos de agua, gomones, embarcaciones y aeronaves.
Finalmente, el encargado de la cartera de Seguridad puntualizó que el fin del plan es que el 80% de los municipios pueda implementar sistemas de alerta temprana, además, destacó el trabajo conjunto con las tres federaciones de Bomberos, la Superintendencia Siniestral y Seguridad Rural, con especial atención a zonas como el Delta.