En medio de varios pedidos de referentes del Frente Renovador para que Sergio Massa vuelva a competir en una elección presidencial y rumores de interna en una PASO presidencial contra Axel Kicillof, el exministro de Economía nacional reapareció el martes en Rosario para acompañar al diputado nacional Diego Giuliano en la presentación de su libro La Santa Fe que viene, en un acto que reunió a dirigentes de distintos sectores del peronismo santafesino. El líder del Frente Renovador aprovechó la actividad para dejar una definición de cara al armado de 2027: “La unidad es lo más importante”.
La actividad se realizó en el Hotel Ariston y contó con la presencia del titular del bloque nacional de Unión por la Patria en Diputados, Germán Martínez; el senador nacional Marcelo Lewandowski; el concejal rosarino Juan Monteverde y las diputadas nacionales Caren Tepp y Florencia Carignano, entre otros dirigentes. También participaron referentes sindicales y representantes de distintos sectores productivos.
Massa llegó para respaldar a Giuliano, presidente del Frente Renovador, en un momento en el que el dirigente santafesino comenzó a instalar su perfil de cara a la próxima disputa provincial. Sin embargo, el exministro de Economía buscó ampliar el alcance de su mensaje y destacó que los distintos dirigentes puedan mostrar sus propias iniciativas y, al mismo tiempo, acompañarse entre sí.


“Es muy lindo que puedan compartir la iniciativa de todos”, sostuvo Massa al retirarse del encuentro. Ante una consulta sobre si los diferentes sectores pueden confluir, respondió con una frase que rápidamente tomó dimensión política: “Es que la unidad es lo más importante”. La definición funcionó como una señal hacia un peronismo que todavía discute cómo ordenar sus liderazgos y su estrategia electoral.
El gesto adquiere mayor relevancia por el escenario interno que atraviesa el PJ. Apenas dos semanas atrás, Massa compartió una reunión con Axel Kicillof, Máximo Kirchner, gobernadores y referentes parlamentarios para discutir una estrategia común frente al debate sobre las PASO y el escenario electoral de 2027.

En ese encuentro, distintos sectores del peronismo buscaron acercar posiciones frente a la posibilidad de que el gobierno de Javier Milei avance con cambios en el sistema de primarias. La foto de Kicillof, Máximo y Massa sentados en una misma mesa fue interpretada como un intento de bajar la tensión interna y preservar canales de diálogo, aunque las diferencias sobre el liderazgo y la estrategia electoral continúan abiertas.
La reaparición de Massa también se produjo después de varias semanas de bajo perfil y de un cuestionado viaje a Barbados junto a su esposa, Malena Galmarini, y un grupo de amigos. El dirigente volvió ahora a la escena política con una actividad territorial y una señal concreta hacia el armado peronista, aunque evitó hablar públicamente de candidaturas propias.
En paralelo, la discusión por el liderazgo del peronismo sumó esta semana otra voz. La diputada nacional Victoria Tolosa Paz sostuvo que la conducción del PJ “no se hereda ni se declama” y reclamó un liderazgo definido para ordenar al espacio. Además, señaló que actualmente conviven distintos referentes territoriales sin una conducción única.
Así, el mensaje de Massa desde Rosario llega en un momento en que el peronismo intenta reconstruirse después de la derrota electoral de 2023 y encontrar una fórmula competitiva para 2027. Con Kicillof, Massa, Máximo Kirchner y distintos referentes provinciales moviendo sus fichas, la unidad aparece como una consigna compartida, aunque todavía resta resolver quién tendrá la lapicera y cómo se definirá el rumbo del espacio.