El gobierno de la Provincia de Buenos Aires oficializó tres nuevas vacantes en el Poder Judicial bonaerense tras aceptar las renuncias de dos jueces y una defensora oficial de los departamentos judiciales de Mercedes, San Isidro y San Martín. Las salidas fueron formalizadas mediante tres decretos publicados en el Boletín Oficial y se suman al desafío de acelerar las designaciones pendientes.
Una de las bajas corresponde a Fabián Fernando Brahim, quien dejó su cargo de juez del Tribunal en lo Criminal N°4 de Mercedes para acogerse a la jubilación. Su renuncia fue aceptada por el Ejecutivo con vigencia desde el 1° de agosto. La misma modalidad se aplicó en el caso de Alicia Aida Cerminaro, defensora oficial de los fueros Civil, Comercial y de Familia de San Isidro.
El tercer movimiento se produjo en San Martín, donde Martín Esteban Klobovs renunció como juez del Tribunal en lo Criminal N°3 por motivos particulares. En este caso, la salida fue aceptada con fecha 1° de julio. Los tres decretos dejaron asentado, además, que no existían actuaciones pendientes vinculadas a los funcionarios ante los organismos de control correspondientes.


Las nuevas vacantes se conocen mientras la Provincia intenta reactivar el mecanismo de cobertura de cargos judiciales. En julio, Kicillof completó los lugares correspondientes al Poder Ejecutivo dentro del Consejo de la Magistratura, organismo que interviene en la selección de candidatos y la elaboración de ternas para cubrir juzgados y tribunales.
En este escenario complejo, la Justicia bonaerense arrastra un número elevado de cargos sin cubrir y la demora en las designaciones viene generando reclamos de distintos sectores. A comienzos de 2026, además, la Suprema Corte provincial funcionaba con apenas tres de sus siete integrantes, debido a cuatro vacantes que todavía requieren definiciones políticas.
Ahora, el proceso deberá avanzar por las distintas instancias previstas para cada cargo: concursos y ternas en el Consejo de la Magistratura, definición del Ejecutivo y, cuando corresponda, envío de los pliegos al Senado bonaerense para su aprobación. Así, las tres nuevas salidas vuelven a poner presión sobre una agenda judicial que combina cargos vacantes, negociaciones políticas y la necesidad de garantizar el funcionamiento pleno de los tribunales.