Una investigación de la Justicia derivo en el allanamiento de la dirección de Tránsito del Municipio de Ezeiza, en el marco de una causa por la detección de una organización que emitía y entregaba licencias de conducir apócrifas a personas con antecedentes penales, entre ellos delincuentes vinculados al narcomenudeo.
El operativo dejó un saldo inicial de 10 personas detenidas. Según los primeros datos del caso, las aprehensiones no se concretaron directamente dentro de los edificios municipales inspeccionados, sino en el marco de otros procedimientos paralelos en domicilios vinculados a la red.
Entre los investigados figura un hombre de nacionalidad peruana, señalado como el presunto cabecilla de la maniobra.


La investigación dejó al descubierto la mecánica utilizada por la organización para burlar los controles oficiales exigidos a los conductores:
Pago de coimas: Los solicitantes abonaban sumas de dinero para sortear la entrega obligatoria del Certificado de Antecedentes Penales, requisito indispensable para la obtención de registros profesionales o renovaciones específicas.

Beneficiarios: La red facilitaba documentación habilitante a personas que, por registrar causas judiciales activas o pedidos de captura (principalmente por comercialización de estupefacientes y delitos contra la propiedad), no podían acceder al trámite por la vía legal.
Involucramiento institucional: La Justicia busca determinar el grado de complicidad de empleados y funcionarios de las áreas de Tránsito de ambos distritos, así como la participación de gestores informales que captaban a los clientes.

Según publicó TN, las licencias falsas se comercializaban a través de WhatsApp y Facebook. Los compradores eran personas que, por distintos motivos, no podían obtener el documento por los canales legales: ciudadanos con problemas médicos que les impedían conducir, personas con antecedentes penales graves o conductores a quienes les habían retirado el registro por acumular infracciones de tránsito.
En los procedimientos se analizaron documentaciones, equipos informáticos y el soporte digital secuestrado en ambas sedes municipales.
Así, se esperan más novedades de este caso que sacude al Conurbano bonaerense y refleja una vez más la influencia y llegada del mundo delictivo a los Municipios.