La Provincia de Buenos Aires habilitó un plan para regularizar obras hidráulicas clandestinas ejecutadas en la cuenca del Río Salado, con el objetivo de incorporar esas intervenciones al sistema oficial y ordenar el manejo de los excedentes hídricos en el territorio bonaerense.
La medida cobra especial relevancia por la magnitud de la cuenca, que se extiende por el centro y norte de la provincia y comprende distintas subregiones con una fuerte actividad productiva. Desde el Gobierno bonaerense remarcan que cualquier intervención sobre canales y cursos de agua puede modificar los escurrimientos y afectar a otros sectores de la cuenca.
El anuncio se da mientras la gestión de Axel Kicillof avanza con el Tramo V del Plan Maestro Integral del Río Salado, una de las principales obras hidráulicas de la Provincia. El proyecto contempla el ensanche, profundización y adecuación del cauce y apunta a mejorar el drenaje y reducir el riesgo de inundaciones en una amplia zona productiva.


En ese marco, la Provincia abrió en abril las ofertas para ejecutar las etapas 1 y 2 del Tramo V, con una inversión estimada en USD 138 millones. El financiamiento incluye USD 110 millones provenientes de un préstamo del Banco Europeo de Inversión y recursos del Tesoro bonaerense, mientras que las obras permitirán intervenir unos 60 kilómetros del cauce.
La estrategia oficial busca así combinar la regularización y el control de las intervenciones particulares con una planificación integral de la cuenca. Según estimaciones provinciales, la finalización del Tramo V permitirá recuperar cerca de 400 mil hectáreas productivas y avanzar en una infraestructura hídrica destinada a mejorar el escurrimiento y prevenir inundaciones en distintos municipios bonaerenses.