En el anochecer del martes Cristian vivió un momento aterrador en compañía de su pequeño hijo: cuatro violentos delincuentes que se movilizaban en dos motos, lo amenazaron de muerte y le robaron la camioneta en la puerta de la casa ubicada sobre la calle Santa María, a pocas cuadras de la Base Aérea de Morón.
Fue el cuarto vehículo que robaron en la misma cuadra en menos de un mes.
Las cámaras de vigilancia instaladas por frentistas, grabaron el violento incidente que ocurrió alrededor de las 19:30.
#Motochorros atacaron a un hombre que estaba acompañado por el pequeña hijo y le robaron la camioneta en #Moron. No la sabían manejar y demoraron en huir@munimoron @LucasGhiOFICIAL @BAProvincia @JaviAlonsook @MinSeguridad_Ar @justiciayddhhBA #CronosNoticias pic.twitter.com/zWuINdHIY9
— Cronos Noticias (@Cronos_Noticias) August 13, 2026
El hombre estacionó el vehículo familiar delante del garaje de la vivienda y antes que pueda descender para abrir el portón, cuatro delincuentes que pasaban por la esquina lo detectaron, aceleraron las motos y lo rodearon.
Los que viajaban como acompañantes se abalanzaron sobre Cristian que llevaba al hijo de la mano y para protegerlo lo alzó con los brazos.

A pesar que estaba con el niño y que no se resistió a entregar el vehículo, los cobardes le apuntaron con las armas de fuego y lo bolsiquearon. El hombre solo le pidió que le dejen las llaves de la vivienda.
En ese momento un automovilista que pasaba por el lugar detuvo la camioneta para auxiliarlo y Cristian le pidió que se vaya: la víctima temió que se produzca una balacera y que el robo acabe en un baño de sangre.
"Pegale un tiro, pegale un tiro", gritó el conductor de una de las motos que no pararon de dar vueltas por la calle y la vereda.
El solidario conductor comprendió el pedido y continuó su camino aunque regresó algunos minutos después.
Los delincuentes abordaron la camioneta familiar pero en primera instancia no la pudieron poner en marcha y finalmente, el conductor de una moto, se hizo cargo del vehículo para poder escapar.
Instantes después un automovilista que pasaba por el lugar subió a Cristian y al hijo a su vehículo y los alejó del lugar para regresar tras dar una vuelta a la manzana.

Dos policías que viven en la misma cuadra escucharon lo que ocurría y salieron en persecución de los motochorros. Los efectivos actuaron cuando las víctimas no corrían riesgo de acabar en medio de un tiroteo.
Cristian realizó la denuncia policial y la camioneta fue hallada algunas horas después, abandonada y "enfriándose", en el cruce de Ruta 3 y Carlos Casares, en Isidro Casanova.
Los vecinos aseguran que fue el cuarto vehículo que robaron en la misma cuadra en menos de un mes.