El gobernador Axel Kicillof; el lider del Frente Renovador, Sergio Massa y el diputado nacional y referente de La Cámpora, Máximo Kirchner se reunieron el martes en la Ciudad de Buenos Aires junto a gobernadores y jefes parlamentarios del Partido Justicialista (PJ) para acordar una posición común frente al avance del Gobierno nacional contra las PASO y abrir una instancia de coordinación de cara a las elecciones de 2027. El encuentro duró varias horas y marcó un inesperado acercamiento entre sectores enfrentados.
La noticia tiene un peso político particular porque Kicillof y Máximo Kirchner atravesaron meses de fuerte tensión, con diferencias que se profundizaron después de las elecciones de 2025. El reencuentro, que se mantuvo bajo reserva hasta el miércoles, funcionó como una señal de tregua en una interna que durante los últimos meses había dejado al peronismo bonaerense al borde de una ruptura.
Massa, en tanto, volvió a ocupar un lugar central en las conversaciones para ordenar al espacio. El líder del Frente Renovador mantuvo durante este período canales de diálogo con distintos sectores y ahora quedó nuevamente sentado junto a Kicillof y Máximo en una mesa que busca encontrar puntos de coincidencia antes de avanzar sobre las candidaturas. La prioridad, por ahora, es construir un mecanismo que permita contener las distintas tribus del PJ.


El primer punto de acuerdo fueron las PASO. Los dirigentes peronistas consideran que las primarias pueden convertirse en la herramienta para resolver las disputas internas mediante el voto y evitar que la pelea por las candidaturas termine fragmentando la oferta electoral de 2027. La discusión tomó mayor relevancia luego de que Javier Milei impulsara una reforma electoral que contempla la eliminación de las primarias.
En la mesa también estuvieron los gobernadores Sergio Ziliotto, Ricardo Quintela, Gildo Insfrán y Gustavo Melella, además del senador Gerardo Zamora y los titulares de los bloques peronistas en Diputados y el Senado, Germán Martínez y José Mayans. La presencia territorial y parlamentaria buscó ampliar el acuerdo más allá de la disputa bonaerense y darle volumen a una estrategia común frente al oficialismo.
El acercamiento, sin embargo, no significa que las diferencias hayan desaparecido. La relación entre el kicillofismo y el sector que conduce Máximo continúa atravesada por la discusión sobre el liderazgo del peronismo, el rol de Cristina Kirchner y el armado electoral para 2027. De hecho, desde distintos sectores todavía sostienen que una unidad definitiva requerirá resolver quién tendrá la lapicera para definir las candidaturas y bajo qué mecanismo.

En ese tablero, la Provincia de Buenos Aires aparece como uno de los principales escenarios de disputa. Kicillof buscará conservar el peso que construyó desde la gobernación, mientras el cristinismo y el Frente Renovador intentarán sostener capacidad de influencia en el armado. Una eventual unidad dependerá, en buena medida, de que los tres sectores logren transformar esta tregua en reglas de juego aceptadas por todos.

Así, la cumbre puede convertirse en el primer paso hacia una mesa política estable del PJ, aunque todavía lejos de una lista única o de un candidato definido. Con Milei decidido a avanzar sobre las reglas electorales y La Libertad Avanza en pleno armado para 2027, Kicillof, Massa y Máximo ensayaron una tregua que busca transformar la disputa interna en una estrategia compartida. La incógnita ahora es si ese entendimiento sobre las PASO alcanza para sostener la unidad cuando llegue el momento de repartir candidaturas.