El mediodía del martes una vecina de Ituzaingó fue víctima de un llamativo robo en la zona más transitada y comercial de la ciudad. Un hombre le arrojó una piedra al automóvil para simular un incidente vial y cuando la distrajo con la maniobra, un cómplice le hurtó pertenencias que encontró en el habitáculo.
Cerca de las 13 y cuando regresaba de llevar a las hijas al colegio, Melisa circulaba por la calle Juncal y sintió un golpe fuerte en la camioneta. La mujer miró por el espejo retrovisor y observó que un hombre le hacía señas para que se detenga.
A pesar que estaba segura que no había chocado, se detuvo a los pocos metros, en el cruce con la calle Olazabal.

Le arrojaron una piedra para que se detenga y distraerla. Descendió del rodado y le robaron las pertenencias del interior de la camioneta@miituzaingo @BAProvincia @JaviAlonsook @MinSeguridad_Ar @justiciayddhhBA #CronosNoticias pic.twitter.com/5fn5NRXRVS
— Cronos Noticias (@Cronos_Noticias) August 12, 2026
El desconocido que le había hecho señas se le acercó renqueando y le enseñó una piedra.
Melisa no lo comprendía y le preguntó si lo había golpeado con la camioneta pero el hombre, con un marcado acento y modismos de un nacido en Perú, le decía cosas sin sentido sobre la piedra que le había golpeado el rodado.

Al mismo tiempo, como se observa en el video que la mujer compartió con CRONOS, el cómplice que aguardaba a los pocos metros le abrió la puerta del acompañante y hurtó las pertenencias que encontró en el habitáculo. Instantes después se alejó por donde había llegado.
En ese momento Melisa regresó a la camioneta para continuar viaje y detectó que le faltaba la riñonera donde llevaba documentación personal y de las hijas, licencia de conducir, credencial de abogada y, además, la llave de presencia del rodado.
De inmediato algunos comerciantes y una mujer que acababa de estacionar se acercaron para asistirla y preguntar si la habían lastimado.

Luego de comprender lo que había ocurrido y que había sido víctima de una emboscada, Melisa caminó hasta el domicilio para buscar una copia de la llave y poder continuar con sus actividades.
Mientras tanto los comerciantes de la cuadra le cuidaron la camioneta y finalmente le entregaron las imágenes que acompañan esta nota.
Este tipo de engaños y emboscadas no son una novedad en la zona, algunos vecinos denunciaron que además de arrojar piedras a los vehículos, distraen a los automovilistas enseñándoles bulones que aseguran se les salieron a las ruedas.