La Cámara de Diputados de la provincia de Buenos Aires buscará retomar la actividad legislativa el próximo 20 de agosto, cuando el oficialismo intentará concretar la primera sesión del segundo semestre tras el receso invernal. Para ello, el bloque de Unión por la Patria ya inició conversaciones con los distintos espacios opositores con el objetivo de garantizar el quórum y acordar un temario que permita destrabar una agenda legislativa que hasta ahora mostró escasos avances.
El panorama encuentra a la Cámara Baja en un año de baja producción parlamentaria. El retraso en la conformación de las comisiones permanentes, que recién comenzaron a funcionar con normalidad hacia fines de mayo, condicionó el tratamiento de iniciativas y redujo significativamente la cantidad de proyectos con dictamen. Esa demora obligó a postergar debates y dejó un primer semestre con pocas leyes de alto impacto aprobadas.
En ese contexto, el oficialismo necesita construir consensos para evitar una sesión meramente testimonial. Si los proyectos llegan al recinto sin despacho de comisión, deberán reunir una mayoría especial de dos tercios para ser tratados sobre tablas, una meta que obliga a negociar con bloques opositores como la UCR, el PRO, la Coalición Cívica y otros espacios dialoguistas.


Una de las iniciativas que podría integrar el orden del día propone que las estaciones de servicio informen con al menos 72 horas de anticipación los incrementos en los precios de los combustibles. El proyecto, impulsado por la diputada massista Ayelén Rasquetti, despertó cuestionamientos tanto de empresas del sector como de referentes de La Libertad Avanza, por lo que su eventual aprobación dependerá de un delicado equilibrio político.
Otro de los expedientes que gana protagonismo es el referido a la creación de las Policías Municipales, una discusión que el gobierno de Axel Kicillof busca incorporar dentro del debate por una nueva Ley de Seguridad Pública. La iniciativa responde a un reclamo de varios intendentes del Conurbano, aunque también genera diferencias dentro del propio peronismo, donde algunos dirigentes consideran que el esquema podría superponerse con las funciones de la Policía Bonaerense.
Más allá de esos proyectos, el calendario legislativo mantiene abiertas otras discusiones de fuerte contenido político que, por ahora, no aparecen maduras para llegar al recinto. Entre ellas sobresalen las reformas al régimen electoral, la continuidad o eliminación de las PASO provinciales, la implementación de la Boleta Única de Papel y el debate sobre las reelecciones indefinidas de intendentes, uno de los temas que impulsa el Movimiento Derecho al Futuro de Kicillof, aunque todavía sin consenso interno suficiente.

También permanece pendiente una actualización de la legislación sobre juego online y ludopatía. Si bien la Cámara de Diputados creó este año una comisión específica para abordar el fenómeno de las apuestas digitales, el cuerpo apenas realizó su reunión constitutiva y aún no avanzó en el tratamiento de los numerosos proyectos presentados por legisladores de distintos bloques, pese a las advertencias de especialistas sobre el crecimiento de esta problemática entre adolescentes y jóvenes.
Con este escenario, las próximas jornadas serán decisivas para definir si la Cámara consigue recuperar ritmo legislativo. Entre reuniones de comisión, negociaciones políticas y la búsqueda de acuerdos transversales, el oficialismo apuesta a que la sesión del 20 de agosto marque el inicio de una segunda mitad del año con mayor actividad parlamentaria y permita comenzar a destrabar una agenda que hasta ahora avanzó mucho más lento de lo esperado.