El gobernador de La Rioja, Ricardo Quintela, profundizó su acercamiento a Cristina Kirchner y tomó distancia del armado político de Axel Kicillof, en medio de la interna del peronismo de cara a las elecciones de 2027. El giro quedó expuesto tras su participación en un acto en homenaje a monseñor Enrique Angelelli y por sus recientes declaraciones en favor de avanzar con nacionalizaciones y expropiaciones si el PJ vuelve al poder.
El movimiento representa un cambio de escenario dentro del justicialismo. Durante buena parte de 2024 y comienzos de 2025, Quintela había sido uno de los principales aliados de Kicillof en la disputa por la conducción del Partido Justicialista nacional frente a Cristina Kirchner. Sin embargo, en las últimas semanas comenzaron a multiplicarse las señales de un nuevo alineamiento con la exmandataria, impulsado por el reacomodamiento interno del espacio y la estrategia electoral para los próximos años.
La foto compartida con Máximo Kirchner en La Rioja, durante el homenaje a Angelelli, alimentó las especulaciones sobre ese cambio de rumbo. El gobernador bonaerense no asistió al encuentro y fue representado por la ministra de Gobierno, Cristina Álvarez Rodríguez, una ausencia que en distintos sectores del peronismo fue interpretada como una muestra de las diferencias que persisten entre los principales referentes del espacio.


El nuevo posicionamiento del mandatario riojano quedó reforzado por sus declaraciones públicas contra el gobierno de Javier Milei. En una entrevista sostuvo que un futuro gobierno peronista debería revisar las medidas adoptadas por la actual administración y afirmó que "lo que sea necesario nacionalizar, lo vamos a nacionalizar" y que "lo que sea necesario expropiar, vamos a expropiar", frases que generaron un fuerte impacto político y repercusiones dentro y fuera del PJ.
Las expresiones de Quintela provocaron una rápida reacción en el oficialismo bonaerense. Desde el entorno de Axel Kicillof buscaron despegarse de esa postura y remarcaron que esas definiciones no representan la posición del Gobierno provincial. El episodio volvió a poner sobre la mesa las diferencias de enfoque dentro del peronismo respecto de cómo construir una alternativa competitiva frente a La Libertad Avanza.

En paralelo, distintas versiones provenientes del propio peronismo sostienen que Quintela comenzó a mostrarse dispuesto a desempeñar un papel de mayor protagonismo en el armado nacional. Entre las hipótesis que circulan aparece la posibilidad de integrar una futura fórmula presidencial, aunque desde su entorno aseguran que su prioridad continúa siendo contribuir a la unidad del movimiento antes que impulsar una candidatura personal.

El reordenamiento también refleja cómo evolucionó la relación entre los principales referentes del PJ. Hace apenas unos meses, Quintela defendía públicamente a Kicillof frente a las críticas de sectores kirchneristas e incluso lo señalaba como uno de los dirigentes con condiciones para liderar un proyecto nacional. El cambio de escenario muestra la velocidad con la que se reconfiguran las alianzas internas a medida que comienza a tomar forma la carrera electoral hacia 2027.
Mientras tanto, el peronismo continúa atravesando un proceso de redefinición de liderazgos. La relación entre Cristina Kirchner, Axel Kicillof, los gobernadores y los intendentes será determinante para resolver quién encabezará la propuesta opositora en las próximas presidenciales. En ese tablero, el nuevo posicionamiento de Quintela suma un elemento más a una interna que sigue abierta y que promete nuevos movimientos en los próximos meses.
Por ahora, el mandatario riojano apuesta a consolidar su vínculo con el cristinismo duro, en provincia de Buenos Aires relacionado con La Cámpora, mientras mantiene un discurso de fuerte confrontación con la administración libertaria. Esa estrategia, sumada a las repercusiones que generaron sus declaraciones sobre las expropiaciones, lo volvió a colocar en el centro del debate político y alimentó las especulaciones sobre el papel que buscará ocupar en el futuro del peronismo rumbo a 2027.