El municipio de San Miguel puso en marcha una División de Vigilancia Aérea dentro de su Policía Municipal para reforzar la prevención del delito mediante patrullajes con drones durante las 24 horas. La nueva unidad, presentada por el intendente Jaime Méndez, comenzó a operar con tres aeronaves equipadas con inteligencia artificial, cámaras térmicas y monitoreo en tiempo real para ampliar la cobertura de seguridad en el distrito.
La flamante división funciona desde una sala propia instalada en el Centro de Operaciones Municipal (COM), aunque con una estructura independiente. Allí, un equipo de operadores controla las aeronaves, supervisa las imágenes que transmiten en vivo y coordina las intervenciones con las patrullas desplegadas en tierra cuando detectan movimientos sospechosos o situaciones que requieren una respuesta inmediata.
Los dispositivos ya se encuentran distribuidos estratégicamente entre el Palacio Municipal y los destacamentos de Bella Vista y Santa Brígida. Según informaron desde la comuna, alcanzan velocidades de hasta 45 kilómetros por hora, pueden operar incluso con lluvia y viento, y cuentan con cámaras panorámicas, visión térmica y distintos niveles de zoom que permiten realizar seguimientos a mayor distancia.


Desde el Ejecutivo local sostienen que la incorporación de esta tecnología permitirá reforzar la vigilancia en sectores donde el acceso terrestre resulta más complejo, como las inmediaciones del río Reconquista y otros corredores de difícil circulación. La intención es complementar el trabajo de móviles y motocicletas con una visión aérea que facilite detectar maniobras delictivas antes de que se concreten.
El anuncio se enmarca en una estrategia que San Miguel viene desarrollando desde hace más de un año con la incorporación de herramientas basadas en inteligencia artificial aplicadas a la seguridad. En 2025 el municipio implementó un software capaz de analizar las imágenes de la red de cámaras para identificar comportamientos sospechosos en tiempo real y asistir a los operadores del sistema de monitoreo.


Esta apuesta de San Miguel refleja una tendencia que gana terreno entre los municipios bonaerenses: combinar vigilancia tradicional con nuevas tecnologías para fortalecer la prevención. Frente a las limitaciones de recursos y personal, los gobiernos locales avanzan con inteligencia artificial, lectoras de patentes, analítica de video y drones como herramientas para optimizar el despliegue policial y reducir los tiempos de respuesta ante emergencias.
La administración de Jaime Méndez adelantó que el plan no finalizará con esta primera etapa. El objetivo es incorporar otros seis drones para alcanzar una flota de nueve aeronaves y cubrir la totalidad del distrito. Esa expansión se sumará a un sistema de seguridad que ya cuenta con más de 1.800 cámaras, lectoras de patentes, el programa "Ojos en Alerta", una flota de patrulleros y motos recientemente ampliada y el uso de inteligencia artificial como eje de la política municipal de prevención del delito.