El regreso a clases después de las vacaciones de invierno volverá a estar atravesado por un conflicto gremial en la provincia de Buenos Aires. Los sindicatos docentes ratificaron un paro para el lunes 3 de agosto que afectará el normal dictado de clases en La Plata y distintos distritos bonaerenses, en el marco de una jornada nacional de protesta convocada por CTERA en reclamo de mejoras salariales, mayor financiamiento educativo y la restitución del Fondo Nacional de Incentivo Docente (FONID).
La medida fue confirmada por SUTEBA tras un plenario en el que, además de aprobar el último acuerdo paritario alcanzado con la administración de Axel Kicillof, resolvió adherir a un plan de lucha de alcance nacional. La protesta incluirá un paro de 24 horas, una Marcha Federal Educativa y otras acciones impulsadas por la Confederación de Trabajadores de la Educación de la República Argentina (CTERA), con el foco puesto en el financiamiento del sistema educativo.
Al mismo tiempo, otros gremios del sector endurecieron su postura. La Asociación de Maestros de la Provincia de Buenos Aires (AMPBA), por ejemplo, anunció un cese de actividades de 48 horas para el 3 y 4 de agosto al considerar insuficiente la mejora salarial otorgada por la Provincia. Desde esa organización sostienen que el incremento del 7% en dos tramos no alcanza para recuperar el poder adquisitivo frente a la inflación.


El escenario expone que, si bien el Gobierno bonaerense logró cerrar recientemente la negociación salarial con los sindicatos mayoritarios mediante una suba del 5% para julio y otro 2% para agosto, el conflicto docente permanece abierto por reclamos que exceden la discusión paritaria. Entre ellos aparecen la restitución del FONID, la defensa del sistema jubilatorio, mejores condiciones laborales y mayores recursos para las escuelas públicas.
Ante este panorama, el nuevo paro vuelve a colocar a la educación en el centro de la tensión entre Nación y Provincia. Los gremios atribuyen parte de la crisis al recorte de fondos nacionales destinados al sistema educativo, mientras que la administración bonaerense sostiene que la caída de transferencias limita el margen fiscal para responder a todas las demandas del sector. Esa disputa política se mantiene como uno de los ejes del conflicto desde comienzos de 2026.
En definitiva, miles de estudiantes bonaerenses podrían tener un regreso parcial o directamente sin clases tras el receso invernal. La adhesión definitiva dependerá del acatamiento que tenga la huelga en cada distrito, aunque los sindicatos anticipan una participación significativa y no descartan profundizar el plan de lucha si en las próximas semanas no aparecen nuevas respuestas tanto del Gobierno nacional de Milei como de la administración provincialde Kicillof.