La Fundación Pensar, asociada al PRO y presidida por María Eugenia Vidal, difundió un nuevo informe en el que advirtió sobre el impacto social del modelo económico de Javier Milei y alertó por el récord de endeudamiento de los hogares. El documento sostiene que la estabilización macroeconómica es necesaria, pero que el desafío del gobierno nacional pasa ahora por lograr que la recuperación llegue a la mayoría de los argentinos.
El trabajo, titulado “Atrápame si puedes – Parte II”, plantea una mirada crítica desde el espacio que conduce Mauricio Macri, que durante buena parte de la gestión libertaria sostuvo coincidencias con el rumbo económico. Sin embargo, el diagnóstico introduce matices cada vez más marcados: para la Fundación, el equilibrio de las cuentas públicas y la estabilidad dejaron de ser suficientes si no se traducen en una mejora concreta de los ingresos y del consumo cotidiano. Vale recordar que dentro del partido amarillo existen diferencias entre los dirigentes que quieren armar una alianza con los libertarios y los que prefieren mantener la identidad del espacio fundado por el expresidente y exjefe de Gobierno porteño. En 2023, el propio Milei definió a ese sector como "las palomas".
Uno de los principales focos de preocupación está puesto en el endeudamiento familiar, que el informe ubica en su nivel más alto de las últimas dos décadas. Según el análisis, las tarjetas de crédito y los préstamos personales comenzaron a funcionar para muchas familias como una extensión del salario, una señal que evidencia las dificultades para cubrir gastos corrientes con los ingresos habituales. Otros relevamientos recientes también registraron un fuerte crecimiento de las deudas de los hogares y un aumento de la morosidad.
El informe divide a la sociedad en cuatro grupos para explicar el impacto desigual de la economía: los “ganadores tempranos”, con capacidad de ahorro y activos; los “esperadores”, que aguardan una mejora; los “ajustados”, que resignaron poder de compra; y los “perdedores directos”, entre los que ubica a jubilados de la mínima, trabajadores informales y empleados públicos. En ese escenario, el PRO busca marcar distancia del discurso oficial sin cuestionar de plano la necesidad de sostener el orden macroeconómico.
La advertencia se suma a un diagnóstico que la propia Fundación Pensar ya había planteado meses atrás, cuando alertó por la caída del ingreso disponible y la creciente presión de los gastos fijos sobre los hogares. A nivel bonaerense, además, la Defensoría del Pueblo relevó que seis de cada diez hogares tomaron algún crédito o préstamo durante el último año, mientras que cuatro de cada diez recurrieron a más de una vía de financiamiento.

De esta manera, el documento vuelve a poner al PRO en un lugar incómodo frente al gobierno de Milei: acompaña la estabilización económica, pero reclama que sus resultados sean palpables en la vida cotidiana. Con la mirada puesta en el escenario político de 2027, el espacio amarillo parece buscar un perfil propio y advierte que el desafío del oficialismo libertario ya no pasa únicamente por ordenar la macroeconomía, sino por conseguir que esa mejora alcance al bolsillo de los sectores que todavía sienten que la recuperación no llegó.