Un informe de la Consultora PBA puso bajo la lupa la evolución del Coeficiente Único de Distribución (CUD) de Merlo y atribuyó a su retroceso una pérdida de casi $13.000 millones en recursos provinciales durante 2026. El estudio cuestiona el desempeño administrativo de la gestión de Gustavo Menéndez y sostiene que la merma habría impactado en fondos que podrían haberse destinado a obras y servicios en el distrito.
Según el análisis, Merlo pasó de un CUD de 2,98171 en 2025 a 2,96058 en 2026, una variación que, de acuerdo con la consultora, se tradujo en una pérdida estimada de $12.930 millones. El informe compara ese resultado con Moreno, municipio vecino gobernado por Mariel Fernández, la intendenta que también se postuló a la Gobernación 2027 y que su municipio está desbordado de casos de inseguridad, que habría mejorado su posición relativa y captado una mayor proporción de los recursos distribuidos por la Provincia. Además del informe, la gestión de Menéndez en Merlo se ve empañada por los innumerables casos de inseguridad que se producen en el distrito perteneciente al Conurbano, aunque la intención del intendente merlense radica en ser uno de los tantos que aspiran a la sucesión de Kicillof en la Gobernación bonaerense.
La discusión se centra en cómo se determina el CUD, un coeficiente que define la distribución de recursos coparticipables entre los 135 municipios bonaerenses. Su cálculo contempla diferentes variables, entre ellas la población, la superficie y determinados indicadores vinculados a los servicios municipales, por lo que cualquier modificación en esos parámetros puede alterar el porcentaje que recibe cada distrito.


En el caso de Merlo, el informe de Consultora PBA pone especial énfasis en el componente sanitario, que considera determinante dentro del cálculo. Según su interpretación, el municipio habría registrado un retroceso relativo en la declaración de prestaciones y en sus indicadores de salud, mientras que Moreno habría mejorado sus registros y sumado efectores, lo que terminó favoreciendo su posición en el reparto.
La polémica tiene, además, una lectura política inevitable. Tanto Merlo como Moreno son distritos gobernados por el peronismo y forman parte del estratégico Conurbano Oeste, por lo que la comparación entre ambas administraciones funciona como un contraste sobre la capacidad de cada municipio para sostener y documentar sus servicios. El informe sostiene que la diferencia no respondería a una decisión discrecional del Ejecutivo provincial, sino al resultado de los indicadores utilizados para determinar el coeficiente. A su vez, en ambos municipios coinciden que el problema de la inseguridad está a la orden del día, tal como viene informando CRONOS en su sección Policiales.

Desde el municipio de Merlo, en tanto, Menéndez ya había advertido sobre el impacto de la caída de recursos en las finanzas locales. En abril, al anunciar un aumento salarial del 10% para los trabajadores municipales, el intendente afirmó que la coparticipación había caído un 25%, una situación que, según planteó, obligaba a realizar un esfuerzo adicional para sostener los haberes.

El informe de la consultora traduce la diferencia presupuestaria a obras concretas y estima que los casi $13.000 millones equivaldrían, en términos hipotéticos, a 215 cuadras de pavimento, 25 nuevos centros de atención primaria conocidos como CAPS, 80 patrulleros, más de 2.100 cámaras de seguridad o unas 65.000 luminarias LED. Se trata de una proyección económica elaborada por el estudio, no de obras comprometidas ni de recursos que hayan sido asignados específicamente a esos destinos.

Así, el retroceso del CUD vuelve a poner bajo los reflectores la situación financiera de Merlo y abre un nuevo frente de discusión sobre la gestión de Menéndez. Con las cuentas municipales presionadas por el aumento de costos y una menor disponibilidad de recursos, el desafío para el intendente será recuperar capacidad de financiamiento en un esquema donde los indicadores técnicos pueden definir, año a año, cuánto dinero llega finalmente a las arcas comunales.