El gobierno de Axel Kicillof amplió en $48.752 millones el presupuesto de la Dirección de Vialidad bonaerense para 2026, con financiamiento proveniente del Banco Interamericano de Desarrollo (BID). La medida, oficializada mediante una resolución del Ministerio de Economía, a cargo de Pablo López, que busca sostener obras del Programa de Conectividad y Seguridad en Corredores Viales y afrontar compromisos de infraestructura previstos para este año.
La modificación presupuestaria se apoya en los recursos vinculados al préstamo BID 4416/OC-AR, destinado a mejorar la infraestructura vial de la Provincia de Buenos Aires y elevar la capacidad y seguridad de los principales corredores bonaerenses. El programa contempla, entre otras intervenciones, obras sobre la Ruta Provincial 6 y distintos accesos y distribuidores estratégicos.
Según la normativa publicada en el Boletín Oficial bonaerense, la ampliación incorpora más de $48.752 millones a las fuentes y aplicaciones financieras de los organismos descentralizados, con el objetivo de reforzar las partidas asignadas a la Dirección de Vialidad. El movimiento se produce en medio de un escenario de fuertes restricciones fiscales y con la obra pública como uno de los principales puntos de tensión entre la Provincia y el Gobierno nacional.

El financiamiento internacional representa una pieza relevante para la continuidad de los trabajos viales bonaerenses. El programa del BID fue diseñado para mejorar la productividad económica mediante una red vial más eficiente, reducir tiempos y costos de transporte y fortalecer la seguridad en corredores de alto tránsito, con especial impacto sobre las zonas productivas y las localidades atravesadas por las rutas.
Sin embargo, la Provincia estableció una condición para el uso de los fondos: los compromisos que asuma Vialidad deberán quedar sujetos al efectivo ingreso de los desembolsos del organismo internacional. En caso de que esos recursos no lleguen a concretarse, el Ejecutivo deberá ajustar las partidas incorporadas, una cláusula que busca evitar que el Estado bonaerense comprometa fondos que finalmente no estén disponibles.
La inyección de casi $49 mil millones vuelve a poner el foco en la estrategia de Kicillof para sostener la infraestructura provincial mediante créditos de organismos multilaterales. Mientras el BID mantiene activo el programa de conectividad y seguridad vial, la discusión política sobre quién debe financiar y mantener las rutas continúa abierta y suma presión sobre la Provincia, que busca avanzar con obras clave en un contexto de menor participación de la Nación en el financiamiento de infraestructura.