El Gobierno de la provincia de Buenos Aires busca avanzar con la agenda de gestión en materia de salud. El gobernador Axel Kicillof remitió formalmente al Senado provincial dos proyectos de ley que tienen por objetivo reestructurar el esquema sanitario de la provincia de Buenos Aires.
Se trata de la creación del Sistema Integrado de Salud (SIPBA) y la constitución del Centro de Industria Farmacéutica Bonaerense, una Sociedad Anónima con Participación Estatal Mayoritaria (SAPEM) destinada a la producción pública de medicamentos, vacunas e insumos médicos.
Ambas iniciativas ya tomaron estado parlamentario en la Cámara alta provincial y fueron giradas de forma directa a la Comisión de Salud para iniciar su debate de comisiones.


La apuesta por la empresa farmacéutica estatal representa una reformulación de un proyecto previo impulsado por el ministro de Salud, Nicolás Kreplak, que había obtenido media sanción en Diputados durante 2024 pero que terminó perdiendo estado parlamentario en el Senado.
Ahora, el Ejecutivo provincial reactiva la propuesta desde cero, modificando su figura jurídica hacia una sociedad anónima para dotarla de mayor agilidad comercial.
A su vez, Kreplak puso el foco sobre la fuerte asimetría en el financiamiento del sector público respecto al privado. Según precisó, actualmente el 50% de las camas de los hospitales públicos bonaerenses están ocupadas por usuarios que cuentan con obra social, pero el recupero de esos recursos por parte del Estado provincial "ni de casualidad llega ni al 10%".

Para el titular de la cartera sanitaria, esta brecha deja a los efectores privados con margen de rentabilidad "para pagar hotelería suntuosa" mientras el entramado público absorbe la demanda real quedando subfinanciado.

Así, el Ejecutivo bonaerense vuelve a hacer hincapié con un dúo de proyectos ambiciosos para Kicillof y que prometen traer discusión en el recinto legislativo.