El próximo 26 de julio, en Moreno, la intendenta Mariel Fernández encabezará un homenaje a Eva Perón que tendrá un fuerte condimento político. Para la actividad fueron convocados Axel Kicillof, Máximo Kirchner e intendentes de distintos sectores del peronismo. En un contexto de creciente discusión interna, el acto se perfila como una señal clave de cara al futuro del oficialismo bonaerense.
La convocatoria llega mientras el peronismo provincial comienza a mover sus fichas pensando en las elecciones de 2027. Kicillof trabaja para ampliar su armado político, mientras el kirchnerismo mantiene el reclamo por la situación judicial de Cristina Kirchner y deja abierta la posibilidad de un nuevo protagonismo de la ex presidenta dentro del espacio.
Fernández también empezó a posicionarse en ese escenario. La jefa comunal ya había expresado públicamente su intención de asumir nuevos desafíos políticos y, desde entonces, intensificó una agenda de reuniones con dirigentes de diferentes sectores. En su entorno aseguran que apuesta al diálogo y busca tender puentes en una interna que sigue abierta.


Otro de los dirigentes que se prepara para disputar un lugar en la discusión es Jorge Ferraresi. El exintendente de Avellaneda proyecta una serie de recorridas por la provincia durante el segundo semestre y transmite a sus interlocutores que está dispuesto a competir. Así, distintos referentes comienzan a mostrar sus aspiraciones mientras todavía no hay definiciones.
El homenaje a Evita tendrá una misa y una posterior marcha de antorchas, como ocurre cada año en Moreno. Sin embargo, esta edición adquiere una dimensión distinta por el contexto político. Las presencias, las ausencias y las fotos que deje la jornada serán observadas con atención por todos los sectores del peronismo bonaerense.

Mientras tanto, otros intendentes y funcionarios también buscan ganar protagonismo en la discusión por la sucesión provincial. A los nombres que analiza el entorno de Kicillof se suman referentes impulsados por distintos espacios internos, en una negociación que combina acuerdos y tensiones y que promete intensificarse a medida que avance el calendario político.