En la ciudad de La Plata, como en todo el territorio bonaerense, se vivió una nueva noche de euforia futbolera luego de la remontada que la Selección Argentina produjo tras marcar el 2-1 a Inglaterra sobre el cierre del partido y sellara su clasificación a la final del Mundial 2026 que se dará el próximo domingo 19 a las 16 horas . En ese contexto, el gobernador bonaerense, Axel Kicillof, salió de la Gobernación junto a su esposa, Soledad Quereilhac, y se sumó a los miles de hinchas que celebraban en la tradicional esquina de 7 y 50, donde compartió fotos, saludos y cánticos con los presentes.
La aparición del mandatario sorprendió a quienes colmaban el centro platense. Tras cruzar la Plaza San Martín, Kicillof se mezcló con la multitud sin un acto formal de por medio y participó del clima festivo que se extendió durante varias horas. Como ocurrió en otras celebraciones de la Scaloneta, el histórico cruce de calles volvió a convertirse en el epicentro de los festejos de los platenses como sucedió en 2022 tras la celebrada participación en Qatar. También, varios hinchas de la Selección se congregaron en las inmediaciones de Plaza Moreno, en frente de la Municipalidad y la Catedral.
Durante la recorrida, el Gobernador se tomó fotografías con vecinos, conversó con jóvenes y acompañó algunos de los cánticos que bajaban desde la multitud, entre ellos el clásico "El que no salta es un inglés", una canción que volvió a escucharse en distintos puntos del país tras el triunfo frente al seleccionado británico. La victoria tuvo una carga simbólica especial por la histórica rivalidad deportiva entre ambos equipos y por la cercanía con la causa Malvinas.

Horas antes de salir a la calle, Kicillof ya había celebrado el resultado a través de sus redes sociales. Sin embargo, decidió sumarse personalmente a la celebración popular, un gesto que rápidamente se viralizó entre quienes registraron con sus celulares el momento en que el mandatario caminó entre los hinchas en pleno centro de la capital bonaerense.
Su esposa, Soledad Quereilhac, también compartió imágenes de la jornada y publicó un mensaje en el que destacó el clima que se vivía en Plaza San Martín. "¡Qué alegría inmensa sentimos!", expresó, al tiempo que reivindicó el reclamo argentino sobre las Islas Malvinas, una referencia que atravesó buena parte de los festejos tras el partido. Vale resaltar que en medio de la euforia, varios de los hinchas de la Selección que festejaban se acercaron para pedirle una foto a Kicillof, mientras tanto, otros abucheaban su presencia marcando las diferencias entre propios y ajenos.

La celebración en La Plata no fue un hecho aislado. Miles de personas salieron a las calles en ciudades de toda la provincia de Buenos Aires, como Mar del Plata y Bahía Blanca, donde plazas y centros urbanos se poblaron de camisetas albicelestes, banderas, bombos y bocinazos. El triunfo sobre Inglaterra volvió a generar una movilización masiva en distintos municipios bonaerenses.
Ante la convocatoria espontánea, la Municipalidad de La Plata desplegó un operativo especial para ordenar el tránsito y garantizar la seguridad de quienes participaron de los festejos. Además de habilitar el acceso peatonal a Plaza San Martín, se implementaron cortes en varias arterias del centro y se pidió a los vecinos celebrar con responsabilidad para evitar incidentes.
Con la clasificación asegurada, la Selección Argentina buscará ahora un nuevo título mundial en la final frente a España. Mientras crece la expectativa por el partido decisivo, la postal que dejó la noche platense fue la de una ciudad unida por la pasión futbolera, con miles de personas copando las calles y un gobernador que eligió dejar por un momento la agenda política para compartir la celebración junto a los hinchas.