La posibilidad de nuevos problemas en el abastecimiento de gas volvió a encender las alarmas en Mar del Plata y gran parte de la Costa Atlántica. El Sindicato de la Industria del Gas de la Costa Atlántica (STIGAS) advirtió que la falta de obras de infraestructura mantiene al sistema bajo presión en pleno invierno y aseguró que la región está "peor que hace un año", cuando se registraron cortes que afectaron a hogares, comercios y estaciones de GNC.
El principal foco de preocupación es la planta compresora de Las Armas, una obra estratégica para el Gasoducto de la Costa que permanece paralizada pese a contar con un avance cercano al 80%. La infraestructura fue diseñada para aumentar la presión del sistema y garantizar un mayor caudal de gas hacia Mar del Plata, Pinamar, Villa Gesell y otras localidades de la región, especialmente durante los picos de consumo invernal.
Desde STIGAS sostienen que la combinación entre las bajas temperaturas y la falta de inversión ya comenzó a generar restricciones en el suministro de GNC y que el escenario podría agravarse si persiste la ola de frío. Incluso, el gremio alertó que no se descarta que las limitaciones alcancen al sector industrial, una situación que impactaría de lleno sobre la producción y el empleo en la región.


Las advertencias no son nuevas. En el invierno de 2025, Mar del Plata sufrió una de las mayores crisis energéticas de los últimos años, con interrupciones en el servicio de gas que obligaron a suspender clases, cerrar estaciones de GNC y restringir actividades comerciales. A raíz de ese episodio, distintos sectores reclamaron acelerar las obras pendientes para evitar que la situación volviera a repetirse.
El freno de la planta compresora también genera preocupación porque limita la expansión de la red domiciliaria. Desde el sindicato explican que la infraestructura permitiría mejorar la presión del sistema y ampliar la cobertura del servicio en ciudades donde todavía existen miles de hogares sin acceso al gas natural, además de brindar mayor estabilidad operativa frente al crecimiento de la demanda.

En paralelo, el debate volvió a instalarse sobre el rol de las obras energéticas en el desarrollo del país. Diversos especialistas y dirigentes remarcan que el Gasoducto Presidente Néstor Kirchner permitió reducir importaciones de combustibles y fortalecer el abastecimiento desde Vaca Muerta, aunque advierten que la falta de obras complementarias, como la planta de Las Armas, impide aprovechar plenamente esa infraestructura y deja vulnerables a varias regiones durante los meses de mayor consumo.
Con las vacaciones de invierno cada vez más cerca y pronósticos de bajas temperaturas para las próximas semanas, el sector insiste en que la finalización de la obra dejó de ser un reclamo a largo plazo y se convirtió en una necesidad inmediata. Mientras no haya definiciones sobre la reactivación de los trabajos, la incertidumbre seguirá marcando el panorama energético de Mar del Plata y de buena parte de la Costa bonaerense.