13/07/2026 - Edición Nº3574

En Foco

Debate caliente

El plan oculto de Milei para frenar las PASO y evitar el error “Macri 2019”

11:59 | En el gobierno libertario crece el temor a que una posible derrota en las eventuales primarias 2027 desate una crisis financiera como la que sufrió el gobierno nacional de Mauricio Macri en 2019. La estrategia electoral ya genera fuerte debate de cara al próximo año.



La Casa Rosada acelera las negociaciones para modificar el esquema de las PASO con la mira puesta en las elecciones presidenciales de 2027. Detrás de la discusión institucional, en el oficialismo libertario reconocen que también pesa una preocupación económica: evitar que un eventual revés en las primarias genere un escenario de incertidumbre financiera similar al que atravesó el gobierno de Mauricio Macri tras las PASO de 2019.

La iniciativa para eliminar o suspender las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) ya fue incorporada por el gobierno de Milei al paquete de reforma política enviado al Congreso. Sin embargo, la propuesta enfrenta resistencias entre bloques aliados, por lo que en Balcarce 50 también comenzaron a evaluar alternativas, como mantener las internas pero quitarles el carácter obligatorio, con el objetivo de reunir los votos necesarios para avanzar con los cambios. Vale recordar que esta puja por las PASO significa un enorme cambio en el esquema electoral, ya que anularía la posibilidad de dirimir las internas a través del voto, una cuestión que hila fino tanto en el gobierno nacional como en la oposición, principalmente en el peronismo.

En ese contexto, distintos sondeos que circulan en el oficialismo libertario alimentan la preocupación por un escenario electoral más competitivo. Estudios de opinión publicados en las últimas semanas muestran una caída en los niveles de aprobación del presidente Javier Milei y un crecimiento de la imagen de los principales dirigentes opositores, especialmente del gobernador bonaerense Axel Kicillof. A esto se le suma el distanciamiento de algunos dirigentes del PRO que alimentan la posibilidad de ir con su propia lista en pos de "mantener la identidad" del partido fundado por Mauricio Macri en la Ciudad de Buenos Aires.

La inquietud no es solo política. En el gobierno libertario recuerdan lo ocurrido tras las PASO de agosto de 2019, cuando la derrota de Mauricio Macri frente a la fórmula de Alberto Fernández y Cristina Kirchner fue seguida por una fuerte reacción de los mercados: el dólar se disparó, las acciones y los bonos sufrieron fuertes caídas y el riesgo país escaló en cuestión de horas, profundizando la crisis económica que atravesaba la administración de Cambiemos. Ese antecedente es el que hoy aparece una y otra vez en las conversaciones reservadas del oficialismo. Es preciso remarcar que la gestión de Milei prioriza la situación económica del país y mantiene su objetivo de reducir el déficit fiscal y el gasto público con el fin de efectivizar los gastos del Estado y reducir paulatinamente los impuestos de los contribuyentes.

Las señales que llegan desde el mercado también son observadas con atención por el equipo económico. Un reciente análisis de JP Morgan consideró consistente el programa financiero presentado por el ministro de Economía, Luis Caputo, pero advirtió que el panorama cambia si el proceso electoral de 2027 se vuelve más competitivo. Según el informe, una mayor incertidumbre política podría dificultar el acceso al financiamiento externo y elevar significativamente las necesidades de dólares para afrontar los compromisos del Estado.

El propio Caputo intentó despejar esas dudas al presentar el programa financiero para 2026 y 2027. El ministro aseguró que el Gobierno trabaja para fortalecer las reservas, reducir el riesgo país y garantizar el cumplimiento de los vencimientos de deuda sin alterar el rumbo económico. La estrategia oficial busca transmitir previsibilidad a los mercados en un año que comenzará a estar atravesado por la campaña presidencial.

Mientras tanto, el jefe de Gabinete, Diego Santilli, quedó al frente de las conversaciones con gobernadores y bloques dialoguistas para intentar destrabar la reforma electoral. El oficialismo entiende que cualquier modificación requerirá acuerdos amplios en el Congreso, donde el PRO y otros espacios aliados tendrán un papel determinante para definir el futuro de las PASO.

En la oposición siguen de cerca esos movimientos. Dirigentes del peronismo interpretan que la intención de modificar las reglas electorales responde tanto a una estrategia política como a la necesidad del Gobierno de blindar el programa económico frente a la volatilidad que podría generar una elección reñida. Por eso, anticipan que la discusión sobre las PASO volverá a ocupar un lugar central en la agenda legislativa durante los próximos meses.

Con el calendario de 2027 cada vez más presente, la pulseada ya dejó de limitarse a la ingeniería electoral. En la Casa Rosada saben que el desempeño en las urnas será seguido de cerca por inversores y organismos internacionales, por lo que buscan evitar cualquier señal que pueda afectar la confianza en el programa económico. La reforma de las PASO aparece así como una pieza clave de una estrategia que combina cálculo político y estabilidad financiera.

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