La Libertad Avanza (LLA) y el PRO platense comenzaron a delinear la estrategia con la que buscarán recuperar la intendencia de La Plata en las elecciones de 2027, aunque por ahora evitan definir un candidato. En ambos espacios coinciden en que la decisión dependerá de cuatro factores centrales: el calendario electoral, la continuidad de las PASO, el sistema de votación y el perfil que finalmente presente el peronismo para defender la gestión de Julio Alak.
Mientras la discusión pública gira alrededor de los nombres, puertas adentro la prioridad pasa por consolidar una mesa política común. El armado libertario platense responde al presidente de LLA provincial, Sebastián Pareja, quien viene impulsando un esquema territorial con fuerte presencia en la capital bonaerense y sostiene que el objetivo es llegar competitivos para disputar tanto la Gobernación como el municipio platense.
En ese espacio tienen protagonismo los diputados provinciales Juan Osaba y Francisco Adorni, últimamente cuestionado tras el escándalo por su hermano Manuel y la denuncia de la diputada nacional Marcela Pagano, además de los concejales Guillermo Bardón, Soledad Pedernera y Juan Pablo Allan, el senador Matías de Urraza y otros referentes locales. A ese núcleo se suman dirigentes del PRO que mantienen diálogo permanente con los libertarios, en una señal de que ambas fuerzas siguen apostando a construir una alternativa conjunta para enfrentar al oficialismo municipal que, después de varios años, volvió a estar en manos del peronista Julio Alak.

La principal incógnita sigue siendo el escenario electoral. Si la Provincia vuelve a desdoblar las elecciones, algo probable dadas las intenciones del gobernador Axel Kicillof y teniendo como antecendente lo que ocurrió en 2025, la estrategia será diferente a la de una votación unificada con los comicios nacionales. También influirá una eventual eliminación de las PASO, una situación que podría darse desde el ámbito nacional, desde el Senado, impulsado por el presidente Javier Milei, una iniciativa que barajan en La Libertad Avanza y que modificaría por completo el mecanismo para ordenar las candidaturas opositoras a nivel nacional, es decir tanto en el peronismo y el progresismo.
En la carrera por la candidatura platense aparecen dirigentes que hace tiempo trabajan sobre el territorio. Juan Pablo Allan y Juan Osaba figuran entre los nombres con mayores aspiraciones dentro del universo prolibertario, un bullrichista y un parejista, mientras que el diputado Francisco Adorni perdió protagonismo tras las controversias políticas que atravesó su entorno, lo que obligó al espacio a ampliar el abanico de alternativas.

Sin embargo, cerca de la conducción provincial tampoco descartan un movimiento inesperado. En distintos sectores del oficialismo nacional comenzó a mencionarse la posibilidad de impulsar un candidato outsider con alto nivel de conocimiento público. Entre los nombres que circularon aparece el periodista platense Esteban Trebucq, aunque hasta el momento no existe ninguna confirmación oficial y las versiones son tomadas con cautela dentro del armado local.

Del lado del PRO también empiezan a posicionarse dirigentes con aspiraciones. La diputada provincial Julieta Quintero Chasman y el concejal Nicolás Morzone forman parte de la renovación del partido en la capital bonaerense y trabajan bajo la premisa de que una alianza con La Libertad Avanza será el camino más competitivo para intentar volver al Palacio Municipal en 2027.
En paralelo, el exintendente Julio Garro continúa siendo una figura de consulta dentro de la oposición. Aunque mantiene un bajo perfil desde su derrota en 2023 frente a Julio Alak, conserva influencia en el PRO platense y sigue de cerca la evolución del escenario político. En su entorno aseguran que solo evaluaría un regreso activo si existiera una verdadera unidad opositora detrás de un programa común de gobierno.
Con meses por delante antes del cierre de listas, la oposición platense eligió postergar la pelea por los nombres para concentrarse en el diseño de la estrategia. La premisa compartida entre libertarios y macristas es evitar una interna prematura que desgaste al espacio y llegar al 2027 con una candidatura competitiva capaz de disputar un distrito que el peronismo recuperó en 2023 y que considera clave para el mapa político bonaerense.
