Desde hace algunos años Miramar dejó de ser un destino tranquilo y familiar, la que alguna vez fue "La ciudad de los niños" se transformó en la playa del delito. A los habituales robos de motos y asaltos callejeros, en el anochecer del lunes se les sumó un violento robo automotor.
Una mujer que arribó a su domicilio de la Calle 25, fue emboscada por al menos tres delincuentes que la encañonaron y, además del rodado, le sustrajeron importante material de trabajo.
Todo comenzó alrededor de las 19:20 cuando Gabriela estacionó el Fiat Cronos frente al portón del garaje particular. En ese momento los ocupantes de un Peugeot 206 que circulaba por la esquina, la observaron y dieron la vuelta para estacionar y esperar.

Tremenda emboscada en #Miramar: esperaron a que descienda del rodado y la sorprendieron. Un vecino los persiguió pero no los pudo detener@BAProvincia @JaviAlonsook @MinSeguridad_Ar @justiciayddhhBA @IanantuonySeba #CronosNoticias pic.twitter.com/TRF0FJ8ftI
— Cronos Noticias (@Cronos_Noticias) July 8, 2026
Momentos después, cuando la mujer descendió del rodado, el 206 arrancó y frenó en medio de la calzada. Dos encapuchados bajaron empuñando armas de fuego y se abalanzaron sobre la víctima a la que rodearon para arrebatarle las llaves del vehículo tras un breve forcejeo.

Gabriela les rogó que le permitan sacar importantes papeles de trabajo que tenía en el Cronos pero la ignoraron.
Con el objetivo cumplido, los delincuentes se distribuyeron en los dos automóviles para emprender la huida. La escena fue observada por un vecino que intentó intervenir y corrió detrás de los ladrones a los que no pudo alcanzar. El hombre había estacionado momentos antes que la mujer y pudo haber sido el asaltado.
Los delincuentes se alejaron de la zona y continuaron el raid criminal. Recorrieron menos de un kilómetro y en la Calle 17 atacaron a otra mujer para robarle el automóvil e ingresar en su domicilio. En esta ocasión los desesperados gritos de Ailén los obligaron a desistir y escapar con las manos vacías.

Los habitantes de Miramar consideran que la banda no era local y esta situación generó nuevos reclamos al Intendente de Gral. Alvarado, Sebastián Ianantuony, también al Secretario de Seguridad Paulo Rodríguez.
"Miramar tiene pocas entradas y salidas, no hay que ser un especialista en seguridad para ubicar retenes que identifiquen a quienes ingresan y abandonan la ciudad. Las autoridades municipales son un desastre", aseguraron.