La foto que reunió a dirigentes de fuerzas enfrentadas tuvo como escenario el Encuentro Federal por la Memoria, realizado el miércoles en la sede de la AMIA, en la Ciudad de Buenos Aires. Allí, cerca de medio centenar de intendentes de distintos puntos del país, entre ellos 19 bonaerenses de espacios tan diversos como el peronismo, el PRO, La Libertad Avanza y el vecinalismo, firmaron una declaración conjunta para renovar el compromiso con la memoria y el reclamo de justicia a 32 años del atentado terrorista contra la mutual judía.
La imagen no pasó inadvertida. En una misma postal aparecieron jefes comunales que habitualmente mantienen fuertes diferencias políticas y electorales. Referentes del cristinismo, el massismo, el kicillofismo, el PRO e incluso un representante libertario compartieron el acto, dejando de lado, al menos por unas horas, la grieta que domina la agenda política nacional.
La convocatoria se realizó en la histórica sede de la AMIA, en Pasteur 633, como parte de las actividades previas al aniversario del atentado del 18 de julio de 1994, ocurrido durante la presidencia de Carlos Saúl Menem, que provocó el fallecimiento de 85 personas y dejó cientos de heridos. El objetivo fue federalizar el reclamo de justicia y promover que municipios de todo el país impulsen acciones vinculadas a la memoria, la convivencia democrática y la lucha contra toda forma de discriminación.


Entre los representantes bonaerenses estuvieron Gustavo Menéndez (Merlo), Fernando Moreira (San Martín), Soledad Martínez (Vicente Lopez), Ariel Sujarchuk (Escobar), Mariel Fernández (Moreno), Juan Andreotti (San Fernando), Leonardo Boto (Luján), Marcelo Matzkin (Zárate), Federico Otermín (Lomas de Zamora), Federico Susbielles (Bahía Blanca), Marisa Fassi (Cañuelas) y Eva Mieri (Quilmes), entre otros. También participó Daniel Lipovetzky, exPRO hoy alakista, en representación del Municipio de La Plata, una presencia que reflejó la diversidad política de la delegación provincial.
El documento suscripto por los intendentes establece el compromiso de promover políticas públicas que mantengan vigente el reclamo de justicia, fortalezcan la educación sobre los valores democráticos y fomenten la convivencia en la diversidad. Además, plantea la necesidad de combatir el antisemitismo, la xenofobia y cualquier manifestación de odio, con la participación activa de los gobiernos locales.

Más allá de las diferencias partidarias, el encuentro dejó una señal política poco habitual en un escenario de alta polarización. La coincidencia entre dirigentes de distintos espacios mostró que existen temas capaces de generar consensos transversales, como la memoria colectiva y el rechazo a la impunidad por uno de los atentados más graves de la historia argentina.