La designación de Diego Santilli como jefe de Gabinete comenzó a tener un fuerte impacto en la estructura bonaerense de La Libertad Avanza. En las últimas horas, dirigentes alineados al funcionario avanzaron sobre el armado territorial en el territorio bonaerense, un movimiento que generó preocupación en el sector que conduce Sebastián Pareja, responsable del esquema político libertario en Provincia de Buenos Aires.
Uno de los focos de esa reorganización quedó expuesto en Olavarría. Allí, el exintendente Ezequiel Galli reunió a referentes de confianza para delinear una estrategia regional que busca fortalecer la presencia del espacio en la Séptima Sección Electoral, una señal que dentro del oficialismo libertario interpretan como el inicio de una nueva etapa en la disputa por el liderazgo territorial.
La figura de Galli ganó volumen político desde el desembarco de Santilli en un cargo clave del Gobierno nacional. En el entorno libertario aseguran que el exjefe comunal comenzó a asumir un rol de coordinador regional, con una agenda que incluye reuniones con dirigentes, empresarios y sectores productivos para ampliar la base política del oficialismo nacional.

Ese movimiento no pasó inadvertido entre los dirigentes que responden a Pareja. La principal inquietud gira alrededor del control de la estructura partidaria y de los organismos nacionales con presencia en los distritos, especialmente las delegaciones de ANSES y PAMI, consideradas piezas estratégicas para la construcción política en el territorio.
En Olavarría, las versiones sobre posibles cambios alcanzan directamente a los referentes libertarios que hoy ocupan esos espacios. La posibilidad de un nuevo reparto de responsabilidades alimentó las especulaciones sobre una reconfiguración del poder interno, en sintonía con el fortalecimiento del sector identificado con Santilli.
La tensión no se limita al centro bonaerense. En distintas regiones de la Provincia comenzaron a registrarse modificaciones en cargos nacionales y en las conducciones locales del espacio. Incluso hubo recientes designaciones de dirigentes vinculados al santillismo en dependencias de ANSES, una señal que refuerza la percepción de un avance político tras la llegada del exdirigente del PRO a la Jefatura de Gabinete.

Mientras tanto, algunos referentes que hasta hace pocos meses tenían protagonismo dentro del armado de Pareja comenzaron a perder visibilidad. En el oficialismo provincial interpretan ese repliegue como parte de un reordenamiento impulsado desde la Casa Rosada, donde Santilli sumó atribuciones políticas y administrativas para coordinar la gestión nacional.

Las diferencias internas tampoco son nuevas. Desde principios de año, distintos episodios dejaron al descubierto tensiones entre concejales, coordinadores y referentes seccionales de La Libertad Avanza. En varios municipios hubo rupturas de bloques, cuestionamientos públicos y desacuerdos sobre la conducción partidaria, un escenario que ahora podría profundizarse con el nuevo equilibrio de poder.

La llegada de Santilli al corazón del gobierno de Milei también consolidó el peso del PRO dentro del gabinete de Javier Milei, un dato que modifica las relaciones internas del oficialismo y obliga a recalcular posiciones entre los distintos sectores libertarios. El exministro del Interior asumió con facultades ampliadas y un rol central en la articulación política con las provincias y el Congreso.
Con este escenario, la disputa por el control del armado bonaerense ingresó en una nueva fase. Mientras el sector de Pareja busca sostener su influencia en los distritos, los dirigentes cercanos a Santilli aceleran su despliegue territorial con el respaldo que otorga el nuevo esquema de poder en la Casa Rosada. La pulseada recién comienza y promete convertirse en uno de los principales frentes internos de La Libertad Avanza de cara a los próximos desafíos electorales.