El gobernador bonaerense, Axel Kicillof, encabezó el jueves una cumbre política del Movimiento Derecho al Futuro (MDF) en La Plata, donde reunió a intendentes, legisladores y dirigentes de su espacio para fijar la estrategia del peronismo de cara a 2027. En ese marco, lanzó una definición contundente: “No hay sumisión”, y ratificó que las candidaturas deberán resolverse mediante las PASO o, si son eliminadas, a través de una elección interna.
El encuentro se desarrolló en un escenario donde el termómetro se eleva, a diferencia del clima gélido que azota la Provincia, dentro del peronismo, atravesado por las diferencias entre el sector que responde al mandatario provincial y La Cámpora. Kicillof buscó enviar una señal de fortaleza política y dejó en claro que la unidad del espacio no puede construirse bajo imposiciones ni vetos cruzados.
Durante su mensaje, el gobernador evitó confirmar una eventual candidatura presidencial, aunque reivindicó la necesidad de consolidar una alternativa competitiva frente al oficialismo nacional. También instó a sus dirigentes a fortalecer el trabajo territorial y ampliar la base de sustentación del MDF en toda la Provincia. “Nuestra única agenda es la de las necesidades de nuestro pueblo y la de contribuir a la construcción de una alternativa”, expresó Kicillof.

En la reunión participaron alrededor de 60 referentes políticos, entre ellos intendentes de distintas secciones electorales, ministros, legisladores nacionales y provinciales, además de la vicegobernadora Verónica Magario. El objetivo fue coordinar la estrategia política del espacio y ordenar el armado con la mira puesta en los próximos desafíos electorales.
Kicillof destacó: “El Movimiento Derecho al Futuro nació con el convencimiento de que, para defender a nuestro pueblo y proponer un camino alternativo, tenemos que hacer el esfuerzo de construir algo nuevo”. “Nuestro accionar está guiado por el debate para tomar decisiones y actuar: estamos representando un espacio con vocación de llegar a todos los territorios, que despierta un enorme interés en todas las provincias y busca sumar a quienes quieren proponer un modelo distinto para la Argentina”, agregó.

El mandatario sostuvo: “Hoy enfrentamos a un Gobierno nacional que aplica un modelo de exclusión y que forma parte de un entramado internacional impulsado por la derecha más poderosa a nivel global”, sostuvo el Gobernador, y añadió: “nosotros no vamos a caer en ninguna provocación: nuestra única agenda es la de dar respuestas a las necesidades de nuestro pueblo”.

La discusión sobre las PASO aparece como uno de los ejes centrales de la interna peronista. Mientras el sector de Kicillof considera que una competencia electoral otorgaría legitimidad al liderazgo del espacio, otros dirigentes cercanos al cristinismo prefieren evitar una disputa abierta y sostener mecanismos de consenso para definir las candidaturas.
El trasfondo del debate también está marcado por el reacomodamiento del peronismo luego de la derrota electoral y por la búsqueda de una conducción con proyección hacia 2027. En ese escenario, el gobernador bonaerense continúa fortaleciendo su armado político mientras crecen las especulaciones sobre su futuro nacional.
Con este nuevo gesto político, Kicillof volvió a marcar diferencias dentro del PJ sin romper puentes con el resto de los sectores. La convocatoria en La Plata dejó una definición que ya repercute en toda la oposición: si no hay acuerdo para una lista de unidad, el liderazgo del peronismo deberá dirimirse en las urnas.