La interna del peronismo bonaerense volvió a escalar esta semana con una nueva ofensiva contra el gobernador Axel Kicillof. Las críticas llegaron desde distintos sectores del propio PJ: el senador provincial Sergio Berni, la diputada nacional Lucía Cámpora y dirigentes cercanos a Mario Ishii cuestionaron el rumbo político del mandatario, en medio de la disputa por el liderazgo del espacio y el armado opositor de cara a las elecciones de 2027.
El ataque más duro fue el de Berni, quien volvió a poner en duda la estrategia política que impulsa Kicillof a través del Movimiento Derecho al Futuro. "En el Movimiento Derecho al Futuro, Kicillof quiso armar un peronismo sin Cristina y no le salió. Ahora quiere armar un albertismo sin Alberto. Creo que tampoco le va a salir bien", lanzó el exministro de Seguridad bonaerense, profundizando una serie de cuestionamientos que viene sosteniendo desde hace varios meses.
Las declaraciones del legislador se produjeron apenas horas después de que Kicillof participara por videoconferencia de un encuentro con dirigentes peronistas de Entre Ríos. Allí, el gobernador había llamado a la unidad, pidió una autocrítica por la gestión del Frente de Todos y sostuvo que "no alcanza solo con el peronismo" para construir una alternativa de gobierno. También evitó hablar de candidaturas y remarcó que "este no es tiempo de campañas, sino de organización", en un intento por bajar la tensión interna.
Al cuestionamiento de Berni se sumó la diputada nacional Lucía Cámpora, una de las principales referentes de la organización que conduce Máximo Kirchner. "Creo que hay que ser más agradecido en la vida. Quien se aleja de Cristina, se aleja de la gente", afirmó. Además, rechazó cualquier discusión sobre eventuales candidaturas alternativas mientras la expresidenta continúe fuera de la competencia electoral. "Si Cristina no puede ser candidata, la elección va a estar viciada", sostuvo.
La presión sobre el gobernador también llegó desde el sector que responde al senador provincial Mario Ishii. Aunque el histórico dirigente de José C. Paz no realizó declaraciones públicas, su secretario de Gobierno, Pablo Mansilla, respondió a las críticas que había formulado el ministro de Gobierno bonaerense, Carlos Bianco. "No está en el ADN del Gobierno ayudar en la crisis", disparó el funcionario municipal, elevando el tono de una disputa que ya trascendió las diferencias entre el Movimiento Derecho al Futuro y La Cámpora.
El cruce con Ishii tiene antecedentes recientes. En las últimas semanas, el exintendente de José C. Paz había endurecido su postura frente a la conducción provincial y cuestionó el funcionamiento del peronismo bonaerense, mientras desde el Ejecutivo provincial salieron a responderle a través de Bianco, quien ironizó sobre sus apariciones públicas. Ese intercambio terminó abriendo un nuevo frente de conflicto para el gobernador, que intenta consolidar su liderazgo dentro del PJ.

Las nuevas críticas aparecen en un momento particularmente sensible para Kicillof. Mientras impulsa una construcción política propia con el Movimiento Derecho al Futuro y busca ampliar su influencia fuera de la provincia de Buenos Aires, distintos sectores del cristinismo insisten en que cualquier proyecto opositor debe mantener a Cristina Kirchner como principal referencia política. Esa diferencia estratégica explica buena parte de la tensión que atraviesa hoy al principal espacio opositor del país.
Con este nuevo capítulo, el peronismo bonaerense exhibe una fractura cada vez más visible. Aunque públicamente todos los sectores coinciden en la necesidad de construir una alternativa para enfrentar al gobierno de Javier Milei en 2027, las disputas por el liderazgo, el rol de Cristina Kirchner y la estrategia electoral siguen dominando la agenda interna y dificultan la búsqueda de una síntesis dentro del espacio.