El Senado bonaerense aprobó el miércoles una declaración de rechazo al proyecto impulsado por el gobierno de Javier Milei para modificar el régimen de Zona Fría. La iniciativa fue presentada por la senadora Fernanda Raverta y obtuvo el respaldo de todos los bloques, incluido el PRO, con la única excepción de La Libertad Avanza. La votación se realizó en La Plata y buscó dejar explícita la postura de cada legislador frente a una medida que podría impactar en millones de usuarios del servicio de gas.
El régimen de Zona Fría otorga descuentos en las tarifas de gas a hogares ubicados en regiones con bajas temperaturas. En la provincia de Buenos Aires alcanza a 94 municipios y beneficia a familias, jubilados, comercios y pymes que dependen de ese alivio para afrontar los costos energéticos durante los meses de invierno.
Durante el debate, Raverta cuestionó con dureza el proyecto nacional y sostuvo que la eliminación del beneficio trasladaría un fuerte ajuste a los usuarios residenciales. La legisladora marplatense advirtió que ciudades como Mar del Plata se encuentran entre las más expuestas a los cambios propuestos debido a sus condiciones climáticas y al peso que tienen los gastos de calefacción en la economía familiar.
Uno de los datos políticos más relevantes de la sesión fue el acompañamiento del bloque del PRO. La coincidencia con el peronismo dejó en evidencia diferencias dentro de la oposición respecto de las políticas energéticas de la Casa Rosada y marcó una señal de autonomía frente a las posiciones que suele sostener el oficialismo nacional.
La discusión sobre Zona Fría viene creciendo desde que la Cámara de Diputados de la Nación otorgó media sanción al proyecto que reduce el alcance del esquema vigente. Según distintos sectores políticos y municipales, la reforma implicaría volver a un modelo mucho más limitado, concentrado principalmente en la Patagonia y algunas zonas específicas del país, dejando afuera a gran parte del territorio bonaerense.
En las últimas semanas, intendentes, legisladores y concejales de distintos distritos realizaron presentaciones en el Congreso y entregaron miles de firmas para intentar frenar la iniciativa. El argumento central es que una reducción del beneficio provocaría aumentos significativos en las facturas de gas en ciudades del Interior y de la Costa Atlántica.
En paralelo, el gobernador Axel Kicillof volvió a cuestionar la propuesta durante una visita a Bahía Blanca y sostuvo que eliminar la Zona Fría en pleno invierno resulta una decisión difícil de justificar. Con el Senado bonaerense alineado en su rechazo y con crecientes reclamos desde los municipios, la pulseada política ahora se trasladará al Congreso nacional, donde se definirá el futuro de uno de los beneficios energéticos más sensibles para la Provincia.