Los senadores bonaerenses del PRO Pablo Petrecca y Juan Manuel Rico Zini presentaron esta semana en la Legislatura provincial una serie de pedidos de informes dirigidos al Ministerio de Salud para conocer el estado de los hospitales públicos del Interior bonaerense, tras denuncias y episodios recientes registrados en Junín, Nueve de Julio y Pergamino.
La iniciativa fue impulsada en la antesala de la primera sesión ordinaria del año en el Senado provincial y busca obtener datos precisos sobre recursos humanos, funcionamiento de áreas críticas, disponibilidad de equipamiento y capacidad operativa de distintos centros de salud bajo la órbita de la Provincia.
Uno de los focos del reclamo está puesto en el Hospital Interzonal General de Agudos "Dr. Abraham Piñeyro" de Junín, donde semanas atrás una trabajadora de la salud falleció mientras cumplía funciones. El hecho generó preocupación entre profesionales y sindicatos del sector, que reclamaron mejores condiciones laborales y una revisión de los protocolos de asistencia.

A ello se suman cuestionamientos surgidos en el Hospital Julio de Vedia de Nueve de Julio, donde familiares denunciaron demoras en la atención de una emergencia obstétrica. Aunque las circunstancias del caso continúan siendo materia de análisis, la situación reavivó el debate sobre la capacidad de respuesta de algunos establecimientos sanitarios del Interior.


En paralelo, Rico Zini puso el foco en el Hospital San José de Pergamino. Según planteó en su presentación, los servicios de Pediatría, Neonatología y Terapia Intensiva Pediátrica atraviesan dificultades vinculadas a la cobertura de guardias y la disponibilidad de especialistas, una problemática que también fue advertida por entidades médicas locales durante los últimos meses.

La situación no es exclusiva de la provincia de Buenos Aires. Distintos informes de asociaciones médicas y colegios profesionales vienen alertando sobre la escasez de pediatras y especialistas en áreas críticas en varios puntos del país, un fenómeno asociado al desgaste profesional, las condiciones laborales y la menor cantidad de médicos que eligen determinadas residencias.

Desde el bloque opositor remarcaron que los pedidos de informes no buscan cuestionar la existencia del sistema público de salud, sino conocer con precisión cuál es su estado actual para evaluar posibles medidas. En ese sentido, sostienen que los hospitales provinciales cumplen un rol irremplazable para miles de vecinos que dependen exclusivamente de la atención estatal.
Mientras esperan una respuesta oficial, el debate sobre la infraestructura sanitaria y los recursos destinados a los hospitales vuelve a instalarse en la agenda política bonaerense. Con la presión creciente sobre guardias, terapias intensivas y servicios especializados, la discusión promete ocupar un lugar central en la Legislatura durante las próximas semanas.
