El jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, encabezó este lunes en el Instituto Superior de Seguridad Pública (ISSP), en Villa Soldati, la jura de lealtad a la bandera de más de 1.200 cadetes de la Policía y aspirantes a Bomberos de la Ciudad. Durante el acto, reafirmó su política de seguridad, defendió la propiedad privada y lanzó duras críticas contra las usurpaciones y el avance del delito.
Frente a los futuros integrantes de las fuerzas de seguridad, el mandatario sostuvo que la Ciudad mantendrá una postura firme ante quienes vulneren la ley. En ese marco, cuestionó las ocupaciones ilegales de inmuebles y dejó un mensaje con fuerte contenido político al señalar que no permitirá que decisiones judiciales frenen las acciones del Gobierno porteño en materia de orden público.
Las declaraciones se inscriben en una estrategia que Jorge Macri viene profundizando desde el inicio de su gestión, con el foco puesto en reforzar la presencia policial, ampliar los controles y fortalecer la prevención del delito. Semanas atrás, el alcalde había insistido en que "el vale todo se terminó" y ratificó que la seguridad seguirá siendo una de las prioridades de su administración.

La ceremonia reunió a 1.020 cadetes de la Policía de la Ciudad y 192 aspirantes a Bomberos, quienes completan su proceso de formación para incorporarse a las fuerzas porteñas. Según datos oficiales, la Policía de la Ciudad cuenta con más de 30.000 efectivos y mantiene programas de capacitación técnica y profesional orientados a la prevención y el patrullaje urbano.
En el cierre de su discurso, Macri destacó el rol de las fuerzas de seguridad en la convivencia ciudadana y remarcó que el respeto por la ley forma parte de la identidad porteña. La jura de la bandera volvió a convertirse así en un escenario para exhibir uno de los ejes centrales de la gestión capitalina: la seguridad como bandera política y de gobierno.