Máximo Kirchner volvió con todo y dejó varios indicios para la interna del peronismo durante un multitudinario acto realizado este fin de semana en Parque Lezama, en la Ciudad de Buenos Aires, al cumplirse un año de la detención domiciliaria de Cristina Kirchner. Como único orador de la jornada, el líder de La Cámpora reclamó la libertad de la ex presidenta, reivindicó su liderazgo y lanzó mensajes que fueron interpretados como una advertencia directa al gobernador bonaerense Axel Kicillof.
Ante miles de militantes, Máximo Kirchner dejó una de las frases más resonantes de la tarde al afirmar: “Queremos tenerla a Cristina de candidata y no a candidatos por default”. La definición cayó en medio de las crecientes especulaciones sobre una eventual candidatura presidencial de Kicillof para 2027 y reavivó las diferencias dentro del principal espacio opositor.
El diputado nacional también insistió en que la conducción política del espacio sigue teniendo una referencia clara. “Está muy claro quién debe conducir este proceso político”, sostuvo desde el escenario, en una señal hacia los sectores que impulsan una renovación de liderazgos dentro del PJ.


Otro de los pasajes que generó repercusiones fue cuando cuestionó a dirigentes que, según planteó, buscan la unidad discursivamente pero no acompañan a Cristina Kirchner en su situación judicial. “Los que todos los días hablan de unidad ni siquiera son capaces de ir a verla”, expresó, en una frase que distintos sectores interpretaron como un reproche dirigido al gobernador bonaerense.
La ausencia de Kicillof en Parque Lezama no pasó inadvertida. Aunque dirigentes y militantes del Movimiento Derecho al Futuro participaron de la convocatoria, el mandatario provincial decidió no asistir personalmente, una determinación que volvió a dejar expuestas las diferencias con el núcleo duro del kirchnerismo.
El acto había sido convocado bajo la consigna de reclamar la libertad de Cristina Kirchner y denunciar una supuesta proscripción política. La movilización reunió a referentes del PJ, organizaciones sociales, sindicatos y agrupaciones kirchneristas de distintos puntos del país.

En ese contexto, Máximo Kirchner defendió la centralidad política de la ex mandataria y sostuvo que millones de argentinos continúan identificándola como la principal figura del espacio. “Hay un montón de argentinos y argentinas que quieren votarla”, había señalado días atrás al rechazar cualquier reemplazo anticipado dentro del peronismo.
La disputa por el liderazgo opositor se profundiza en momentos en que el peronismo busca reordenarse frente al gobierno de Javier Milei y comenzar a delinear su estrategia electoral para 2027. En ese escenario, el vínculo entre el cristinismo y el sector que responde a Kicillof aparece como uno de los principales focos de tensión.
Lejos de cerrar el debate, el acto de Parque Lezama dejó una señal política contundente: para La Cámpora y el entorno más cercano a Cristina Kirchner, la discusión sobre la conducción del peronismo sigue abierta y cualquier proyecto presidencial deberá convivir con el peso político que aún conserva la ex presidenta dentro del movimiento.