El fin de semana largo por el feriado de Martín Miguel de Güemes dejó un balance negativo para el turismo en la provincia de Buenos Aires. Según datos difundidos por la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), entre el 13 y el 15 de junio viajaron menos de un millón de personas en todo el país, en un contexto marcado por la crisis económica, las bajas temperaturas y el inicio del Mundial de Fútbol 2026.
La Provincia volvió a apoyarse en el turismo de cercanía para sostener parte de la actividad. Las escapadas breves, las visitas por el día y las decisiones de último momento dominaron un fin de semana que estuvo lejos de las expectativas de hoteleros, gastronómicos y operadores turísticos.
El informe de CAME reveló que se movilizaron 993.683 turistas y que el gasto promedio diario alcanzó los $109.013 por persona. Sin embargo, el desembolso real cayó respecto del año anterior y la estadía promedio se redujo a apenas dos noches, una señal del ajuste que atraviesan los hogares argentinos.

En territorio bonaerense, destinos tradicionales como Mar del Plata registraron ocupaciones por debajo de los niveles habituales para un feriado largo. La mayor parte del movimiento se concentró en recorridos gastronómicos, actividades recreativas y eventos puntuales que ayudaron a atraer visitantes durante el fin de semana.
Las fiestas populares volvieron a convertirse en un salvavidas para numerosas localidades del Interior. Ferias gastronómicas, celebraciones culturales y encuentros productivos permitieron sostener la circulación de visitantes en municipios que encontraron en estos eventos una herramienta para amortiguar la caída del turismo convencional.

Desde la entidad empresaria advirtieron que durante 2026 se consolidó una tendencia de viajes más cortos, reservas sobre la fecha y consumos medidos. El desempeño del último feriado ratificó ese escenario y encendió nuevas alertas en un sector que sigue sintiendo el impacto de la desaceleración económica.