En la mañana del miércoles, a las 9, los propietarios del autoservicio "La Nonna", ubicado en la localidad de Libertad, fueron víctimas de un robo que generó una gran conmoción. Tres sujetos que estaban encapuchados y utilizaban guantes de látex para no dejar huellas dactilares, irrumpieron en el local como un grupo de bestias salvajes.
Los sujetos tenían un vehículo de apoyo que fue sustraído a un remisero un par de días antes y a solo algunas cuadras de distancia. Además contaron con dos cómplices, uno de ellos mujer.
Alejandro es el dueño del comercio y fue el encargado de atender a la prensa y brindar los detalles del ataque.
No era una mudanza, estaban robando en #Libertad: irrumpieron en almacén donde amenazaron a las encargadas y una clienta con una pistola. En 90" robaron dinero, celulares, una balanza y olvidaron la fiambrera@MerloGob @gustavomenendez @JaviAlonsook @BAProvincia #CronosNoticias pic.twitter.com/0TJ2GRYNi9
— Cronos Noticias (@Cronos_Noticias) June 12, 2026
"Se bajaron del auto y corrieron media cuadra mostrando las armas, una locura", aseguró. "Estaban vestidos como si fueran a robar un banco o un transporte de caudales", agregó.
El hombre indicó que además de atracar el comercio, le sustrajeron el teléfono celular a un vecino.
"Se preparaba para abrir el local y cuando los observó llegar iba a llamar al 911", indicó. "Una mujer que esperaba a los ladrones en el auto lo vio, lo amenazó con un arma y le arrebató el aparato", destacó.
En ese momento los encapuchados encañonaron a la propietaria del autoservicio, amenazaron a una empleada y también una clienta.

"A la compradora la bolsiquearon y la arrastraron detrás del mostrador donde la pusieron de rodillas. A continuación buscaron efectivo pero recién habíamos abierto, solo robaron $30 mil", señaló Alejandro.
Al observar las imágenes incluidas en esta nota se puede concluir que además de violenta, era una banda de rastreros.
"Se llevaron dos balanzas que cuestan cerca de un millón cada una y seguro vendieron por algunos miles de pesos, sacaron una cortadora de fiambres pero la abandonaron", describió el propietario. "De una heladera del fondo robaron dos jamones y una horma de muzarella. En mercadería perdimos alrededor de $500 mil pesos", comentó el hombre.
"Cuando escaparon manotearon dos botellas de gaseosas de una góndola", finalizó Alejandro.
Los comerciantes de la zona sospechan que uno de los rastreros fue el autor de un robo que ocurrió la noche del martes en una verdulería ubicada a pocos metros sobre la misma calle Miró.