Las declaraciones de Sergio Berni volvieron a sacudir la interna del peronismo bonaerense. En un encuentro con periodistas, tras la reapertura del palco de la Cámara Alta bonaerense, ubicada en La Plata, el presidente del bloque de senadores de Fuerza Patria reclamó que Axel Kicillof defina públicamente si pretende competir por la Presidencia en 2027 y, en ese caso, a qué sector político representará dentro del universo opositor. El planteo se produjo en medio de las crecientes tensiones por el liderazgo del peronismo y la estrategia para enfrentar al gobierno de Javier Milei.
Sin medias tintas, Berni sostuvo que el gobernador debe aclarar su identidad política antes de avanzar en una eventual candidatura nacional. “Si Kicillof pretende ser presidente debe decir si quiere ser candidato del peronismo o de la izquierda progresista albertista”, afirmó el legislador, quien advirtió que una definición en favor de este último espacio obligaría al peronismo a buscar otro postulante para la carrera presidencial.
El exministro de Seguridad también remarcó que, hasta ahora, el mandatario bonaerense no expresó formalmente su intención de competir por la Casa Rosada. Según Berni, el único dirigente del espacio que manifestó de manera explícita sus aspiraciones presidenciales fue el senador sanjuanino Sergio Uñac. En ese marco, insistió en que el justicialismo necesita discutir liderazgos y proyectos antes de ingresar de lleno en la disputa electoral.


La discusión se inscribe en una puja más amplia por la conducción del peronismo, atravesada por el peso político que aún conserva Cristina Kirchner y por el crecimiento de Kicillof como una de las figuras con mayor proyección dentro de la oposición. Distintos análisis coinciden en que el gobernador bonaerense aparece entre los principales nombres para encabezar una oferta presidencial en 2027, aunque persisten diferencias con sectores alineados al cristinismo.
Durante la charla, Berni volvió a cuestionar decisiones estratégicas adoptadas en los últimos procesos electorales y consideró que la fragmentación interna debilitó al movimiento. Incluso, vinculó la crisis del peronismo con los desdoblamientos electorales y con la falta de una conducción ordenada capaz de sintetizar las distintas corrientes que conviven dentro del espacio.

Como alternativa para resolver esas diferencias, el senador se manifestó a favor de una gran elección primaria abierta. “Que haya un candidato del peronismo de derecha, uno del peronismo de izquierda, otro de centro y todos los que quieran participar”, planteó, al defender las PASO como mecanismo para legitimar liderazgos y evitar acuerdos de cúpula. Entre los nombres que mencionó como posibles competidores aparecieron Sergio Massa y Juan Grabois.

Las declaraciones de Berni llegan en un momento especialmente sensible para el peronismo, que continúa atravesado por el debate en torno al futuro de Cristina Kirchner y la construcción de una alternativa competitiva frente a La Libertad Avanza. Con la mirada puesta en 2027, las definiciones sobre liderazgo, identidad y estrategia comienzan a acelerar una discusión que promete profundizarse en los próximos meses.