En medio de un conflicto salarial que viene acarreando desde fines de 2025, el Sindicato de Trabajadores Municipales (STM) de San Pedro denunció al intendente Cecilio Salazar por la presunta retención y desvío de más de $180 millones correspondientes a aportes sindicales descontados a los empleados comunales. La acusación fue presentada ante la Justicia bonaerense y apunta a hechos que, según el gremio, se habrían producido durante los últimos meses en el municipio del norte provincial.
La denuncia fue impulsada por el secretario general del STM, Juan Cruz Acosta, quien sostiene que los montos cuestionados fueron retenidos de los salarios de los trabajadores pero nunca transferidos a la organización sindical. Desde la conducción gremial afirman que el faltante ronda actualmente los $180 millones y que la situación compromete el funcionamiento económico de la entidad, además de afectar distintos beneficios destinados a los afiliados.
El conflicto entre el Ejecutivo local y los municipales no es nuevo. Según relataron desde el sindicato, la disputa se profundizó tras las negociaciones paritarias iniciadas a fines del año pasado, cuando los trabajadores comenzaron a reclamar una recomposición salarial ante la pérdida de poder adquisitivo. En ese contexto, el STM denunció una serie de medidas que consideró represalias contra la organización gremial, incluyendo la interrupción de pagos vinculados a la actividad sindical y cuestionamientos sobre el cumplimiento del Convenio Colectivo de Trabajo.

La presentación judicial también alcanza a funcionarios de la administración municipal por presuntas irregularidades administrativas. En paralelo, el sindicato avanzó con otra denuncia vinculada a la supuesta modificación de documentación laboral relacionada con el convenio colectivo vigente, una situación que, según indicaron desde la entidad gremial, ya motivó actuaciones en sede judicial. Diversos medios locales y especializados en temas sindicales dieron cuenta de estas acusaciones durante los últimos meses, en medio de una creciente tensión política y gremial.
Mientras tanto, la conflictividad continúa escalando. Esta semana, el STM convocó a un paro de actividades y volvió a exigir la reapertura de la mesa paritaria, además de reclamar mejoras en las condiciones laborales, recategorizaciones y el pago de distintos conceptos adeudados. Desde el gremio sostienen que la situación financiera de los trabajadores se agravó por la demora en las negociaciones y por la falta de respuestas concretas por parte del Ejecutivo municipal.

Con este nuevo capítulo, la gestión de Salazar suma un frente judicial y político de alto voltaje. Desde el sindicato aseguran que avanzarán hasta las últimas consecuencias para determinar el destino de los fondos retenidos, mientras que la causa quedó bajo análisis de la Justicia. El desenlace del expediente podría tener impacto no sólo en la relación entre el municipio y sus trabajadores, sino también en el escenario político de San Pedro, donde el conflicto ya se convirtió en uno de los principales focos de tensión de la administración local.