La discusión por el futuro de las aplicaciones de transporte derivó en un fuerte episodio de violencia en el Concejo Deliberante de Mar del Plata. Durante una reunión de la comisión de Movilidad Urbana, conductores de plataformas y taxistas protagonizaron enfrentamientos en medio del tratamiento de proyectos para regular la actividad. El hecho obligó a suspender el clima de debate previsto para la jornada.
Uno de los protagonistas fue Facundo Setzes, presidente de la Asociación Civil de Conductores Unidos, quien aseguró que los trabajadores de aplicaciones asistieron al recinto con el objetivo de respaldar una propuesta legislativa. Según relató, la tensión comenzó con interrupciones, silbidos y cuestionamientos que impidieron el desarrollo normal de su exposición ante los concejales.
El dirigente sostuvo que la situación se agravó cuando un conductor de aplicaciones fue increpado por integrantes del sector taxista. De acuerdo con su versión, hubo insultos, amenazas y una agresión directa que terminó desencadenando los empujones y golpes que luego se viralizaron en redes sociales. “Fuimos a apoyar nuestro proyecto, no a una guerra”, afirmó tras los incidentes.
Más allá de lo ocurrido en el recinto, la principal disputa sigue centrada en el esquema regulatorio que podría implementarse en la ciudad. Desde la asociación que nuclea a los choferes de aplicaciones reclaman el reconocimiento legal de la actividad y rechazan cualquier iniciativa que contemple límites en la cantidad de vehículos habilitados para prestar el servicio.


Los representantes de las plataformas aseguran que están dispuestos a cumplir requisitos vinculados a la seguridad, como seguros específicos y controles sobre los vehículos. Sin embargo, cuestionan la propuesta impulsada por sectores del taxi, que plantea establecer cupos de habilitación. Para los conductores, esa medida restringiría el acceso al trabajo y limitaría la competencia.
Mientras el debate continúa, el Concejo Deliberante resolvió reforzar las medidas de seguridad para las próximas reuniones. Las autoridades confirmaron que las discusiones seguirán siendo públicas, aunque contarán con presencia policial para evitar nuevos incidentes. En paralelo, conductores de aplicaciones insisten en la necesidad de una resolución que les permita desarrollar la actividad dentro de un marco legal y regulado.