La discusión sobre la regulación de las aplicaciones de transporte derivó este lunes en una escena de extrema tensión en el Concejo Deliberante de Mar del Plata. Taxistas, remiseros y choferes de plataformas digitales se enfrentaron a golpes e insultos durante una reunión de la Comisión de Movilidad Urbana, que debió ser suspendida apenas unos minutos después de haber comenzado.
El encuentro tenía como objetivo analizar distintas iniciativas vinculadas al transporte de pasajeros en la ciudad, en un contexto marcado por el crecimiento de servicios como Uber y Cabify. Entre los expedientes previstos figuraban proyectos para establecer un marco regulatorio para las plataformas digitales y propuestas relacionadas con el funcionamiento de taxis y remises.
Además de los concejales, participaron representantes de distintas organizaciones del sector. El cuerpo había decidido otorgar la palabra a referentes de asociaciones de conductores de aplicaciones y de entidades que nuclean a taxistas. La intención era que cada espacio expusiera su postura respecto de una regulación que lleva años generando controversias.
La tensión comenzó a sentirse cuando uno de los representantes de los choferes de aplicaciones inició su exposición. Mientras defendía la legalidad de la actividad y reclamaba avanzar con una normativa específica, desde el sector destinado al público comenzaron a escucharse murmullos, silbidos y expresiones de desaprobación que fueron creciendo con el correr de los minutos.
A pesar de los reiterados pedidos para mantener el orden y respetar las intervenciones, el clima se volvió cada vez más hostil. Las discusiones subieron de tono, varios participantes se pusieron de pie y comenzaron a intercambiar gritos. La situación escaló rápidamente hasta derivar en empujones y agresiones físicas dentro del recinto.

El episodio alcanzó su punto más crítico cuando se produjo una pelea generalizada entre integrantes de ambos sectores. En medio de los forcejeos, una mujer que intentó intervenir para separar a los involucrados recibió un golpe. Frente al descontrol y la falta de condiciones para continuar con el debate, las autoridades resolvieron suspender la sesión y reclamaron reforzar las medidas de seguridad para futuros encuentros.