La Legislatura bonaerense vuelve a quedar en el centro de la escena por una sesión especial impulsada por la oposición para tratar la crisis del IOMA, mientras Diputados y el Ejecutivo negocian el reparto del fondo municipal en un contexto de tensión entre el kicillofismo y el kirchnerismo. La jugada política busca presionar a Axel Kicillof en plena disputa interna.
La comisión de Presupuesto e Impuestos volvió a suspender su reunión por falta de acuerdo sobre el fondo para municipios, que involucra la aplicación de la Ley de Endeudamiento 15.561. El debate gira en torno a cómo distribuir recursos entre los 135 intendentes bonaerenses, con posiciones cruzadas sobre el rol de la Bicameral.
Desde la Gobernación impulsan que el 30% de los fondos pase a ser de libre disponibilidad para los municipios, pero sin otorgar a la comisión bicameral poder de control sobre el reparto. La oposición, junto a sectores del peronismo como el massismo y el kirchnerismo, empuja en cambio un esquema con mayor fiscalización legislativa.


En medio de ese escenario, la oposición logró reunir 47 firmas para convocar a una sesión especial centrada en la crisis del IOMA, uno de los temas más sensibles para el oficialismo. El objetivo es exponer al titular del organismo y poner en discusión el funcionamiento de la obra social provincial.
La sesión especial fue habilitada para el lunes a las 13 horas en la Cámara de Diputados, según confirmaron fuentes legislativas, en una decisión que también funciona como gesto político de la conducción parlamentaria encabezada por Alejandro Dichiara. La movida se lee como un nuevo capítulo de la interna oficialista.
El foco de la oposición incluye pedidos de informes y la citación del titular del IOMA, Homero Giles, en un contexto de creciente malestar por prestaciones, demoras en pagos a prestadores y dificultades en la cobertura para más de dos millones de afiliados en la provincia de Buenos Aires.

En paralelo, el debate por los fondos municipales sigue abierto, aunque con señales de un principio de acuerdo que permitiría destrabar el funcionamiento legislativo. La discusión apunta a definir si la Bicameral mantiene participación en el esquema o si el reparto queda directamente en manos del Ejecutivo.

Con ese posible entendimiento, se habilitaría además el avance de proyectos impulsados por distintos bloques opositores, como el del PRO, que plantea un mayor control legislativo sobre las transferencias a municipios. La negociación intenta evitar una parálisis mayor en la Cámara baja bonaerense.
De concretarse los acuerdos, el lunes se perfila una sesión en Diputados: primero la especial por IOMA y luego una ordinaria con temario aún abierto. El escenario promete un nuevo capítulo de la interna del peronismo, con la oposición buscando capitalizar las tensiones del oficialismo provincial.