Lucas Ghi, intendente del municipio bonaerense de Moron fue citado por el Concejo Deliberante a responder por la exfuncionaria de su gobierno que atraviesa una investigación judicial por presunto tráfico de influencias. Sin embargo, el jefe comunal decidió no presentarse en el recinto y enviar al secretario de Seguridad del municipio, Damián Cardoso.
La iniciativa tuvo luz verde gracias a los votos del sector que responde al dirigente de Nuevo Encuentro, Martín Sabbatella, lo que dejó un nuevo capítulo en la feroz interna peronista que se vive en el distrito del Conurbano.
En su discurso, el secretario de Seguridad municipal habló sobre los operativos realizados por la policía bonaerense y el poder judicial. Sin embargo, la funcionaria vinculada todavía se encuentra prófuga de la justicia y hubo momentos incómodos donde los concejales cuestionaron duramente al funcionario y al propio intendente.


“El intendente me designó para venir y presentarme en el Concejo Deliberante para dar las explicaciones concretas y es lo que establece la ley y es una opción o atribución que tiene el intendente”, sostuvo el secretario de Seguridad en uno de los pasajes de su discurso.
En uno de los pasajes de la intervención, el secretario de Seguridad local sentenció: “En el marco de los allanamientos impulsados desde la Secretaría de Seguridad Ciudadana para combatir el delito en el distrito, fueron hallados estupefacientes en una propiedad perteneciente a una funcionaria municipal del área de Políticas de Género”.

“Me parece perfecto el debate y el intercambio respetuoso con los concejales que tienen derecho a recibir las explicaciones pertinentes”, aseguró el funcionario.
Finalmente, la actividad en donde el secretario de Seguridad tuvo que responder las inquietudes de los ediles duró más de cuatro horas y fue con duras críticas hacia los funcionarios.