Los vecinos de Lanús Este hace algunos años no saben que se siente vivir en paz y con tranquilidad, producto de la inseguridad y la falta de respuestas de las autoridades municipales y de la Policía Bonaerense. Un ejemplo de lo que ocurre en el partido del Intendente Julián Álvarez, es lo que padeció Néstor la noche del martes.
Tres violentos delincuentes que portaban al menos un arma de fuego, le robaron la camioneta en la puerta de la vivienda ubicada sobre la calle Damonte.
Alrededor de las 21 el hombre de 62 años se dirigía a jugar al paddle y cuando se acercó a las rejas de la casa se detuvo: un par de encapuchados caminaban por la acera de enfrente.
Al sospechar que podrían ser delincuentes, Néstor aguardó a que se alejen y esperó unos segundos cuando doblaron en el cruce con la calle Guido.
Más tranquilo el hombre salió a la calle y cuando abrió la puerta de la VW Amarok, fue sorprendido por un hombre que caminaba más atrás y era cómplice de los encapuchados.
El sujeto cruzó de acera a la carrera y apuntó con la pistola a la cara del vecino: "quietito, quietito", le repitió cuando lo acorraló junto a la 4 x 4.

A continuación lo arrastró contra las rejas de la casa, lo tomó del cuello y le apoyó el cañón del arma en la cabeza.
En ese momento los dos delincuentes regresaron y se dividieron: el primero se acomodó detrás del volante de la Amarok y el otro se abalanzó sobre Néstor y le quitó elementos personales, entre ellas las llaves del domicilio.
Momentos después los violentos que venían de robar un supermercado de la zona, escaparon en el vehículo que no fue recuperado hasta el momento.

Néstor fue auxiliado por la esposa y poco después se comunicó con un cerrajero para cambiar todas las cerraduras de la casa.